Amavida

Datos generales

Altitud:  1163 m
Superficie:  15,02 km²

Núcleos de población:

Arquitectura tradicional

Morfología urbana de Amavida

Amavida se localiza en el piedemonte de la Sierra de Ávila o reborde septentrional del Valle Amblés. Al NO del núcleo urbano se produce la fusión del arroyo de Mataquemada en el del Guijuelo que, atravesando el caserío, embocará en río Adaja.

Morfológicamente, el tejido urbano de Amavida tiene una disposición lineal en “espina de pez” muy alargada, con una calle principal en el que embocan el resto del viario y articulado en función del cauce fluvial que divide el núcleo en dos.

Pascual Madoz, a mediados del S.XIX, se refiere a Amavida como un núcleo formado por 30 casas malas y una iglesia sumamente pequeña, mal construida, aunque de piedra, dedicada a San Miguel; forma feligresía con la parroquia de Villatoro. No lejos de la población se encuentran dos fuentes de buenas aguas, de donde se surte la población.

Tipología de viviendas de Amavida

Se incluye Amavida dentro de los núcleos de baja densidad y edificación con corral delantero del piedemonte septentrional del Sistema Central, concretamente el desarrollado en la vertiente Norte del Sistema Central.

Dentro del modelo de vivienda serrana, el tipo de casa que caracteriza el tejido urbano de Amavida es la de disposición arcaica con corral delantero profundo y pequeño cuerpo edificatorio y de fachada, con la vivienda al fondo del corral, ocultando su fachada a la calle.

El tipo anterior comparte espacio con viviendas de corral trasero y fachada de vivienda abierta a la calle, propio de las zonas de transición entre la serranía y la llanura cerealista de La Moraña, comarca en la que es característica este tipo de vivienda, aunque construida en adobe y ladrillo.

Significativo de este tipo de viviendas son las que ofrecen un acceso enmarcado entre piezas de granito bien trabajadas y flanqueadas por poyos para el descanso y la tertulia, quedando precedida y cubierta por un pequeño pórtico o portalillo que se eleva en el cuerpo de la fachada. El portalillo se logra mediante dos pilares (los más característicos son monolitos de granito) que sirven de apoyo a una cubierta a doble agua, perpendicular a la fachada. El sistema de cubierta es con pendolones de madera, sobre los que se colocan cuartones o rollos de madera más pequeños, los cuales se cubren mediante tablas o piornos. Sobre esta techumbre se dispone la teja árabe.

Mientras que el ala meridional queda abierta, el septentrional se puede cubrir con una gran losa de granito o con mampostería, con la finalidad de servir de cortavientos y hacer más agradable la estancia en el portalillo.

Bibliografía.

  • Benito Martín, F. (1998): Arquitectura tradicional de Castilla y León, V. I y II, Salamanca.
  • González-Hotaria, G. et alli (1985): El arte popular en Ávila, Ávila.
  • Madoz, P. (1845-1850): Diccionario geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones de ultramar. Ávila. Madrid.
  • Navarro Balba, J.A (2004): Arquitectura popular en la provincia de Ávila, Institución Gran Duque de Alba

Elementos de interés

Iglesia de San Juan Bautista

Templo de cabecera única orientada, una nave, puertas al N. y al mediodía., y torre a los pies. La fábrica es en sillarejo, con refuerzo de sillares en vanos y esquinas… leer más

Ermita de Nuestra Señora de Izquierdos

De gran tamaño, su morfología está muy alejada de la clásica ermita. Se organiza en torno a una gran estancia con un solo volumen al exterior… leer más

Monasterio de Nuestra Señora de El Risco

Se localiza a los pies del denominado Risco, a 1579 m.a.s.n.m., en la cima de la vertiente meridional de la Sierra de Ávila, con un amplio dominio visual del valle… leer más

Corral del Concejo

El Corral del Concejo (o del toro) sirvió para el apareamiento de las vacas con el toro, que pertenecía a la comunidad de ganaderos. En este lugar también se llevaban a cabo transacción de ganado y se herraban las bestias.

El recinto está delimitado por un muro de mampostería, bien careado al exterior. Consta de una cubierta con techumbre de madera y teja curva, en cuyo interior se encuentra el potro de herrar; y el propio corral, de planta ovoide.

Potro de herrar

El potro de herrar responde al prototipo. Cuatro bloques monolíticos de granito, con una talla más cuidada que otros ejemplos analizados, que, creando un espacio cuadrangular, sirven para ensamblar otros elementos de madera: el yugo o soporte donde se ataban los cuernos del animal, y dos travesaños laterales, uno fijo y otro giratorio (rodillo), que servía para tirar de unos cinchos hasta que la res se elevaba. En la base, encastrados en el suelo, se disponen tres bloques de granito para colocar las patas del animal.

Posteriormente se añadieron las tiras de hierro superiores que atan los monolitos de granito, con el fin de asegurarles; en la parte trasera se disponen unas maderas apoyadas sobre los pilares que trataban de impedir que el animal coceara.

El oficio de herrero y herrador, unido en la misma persona, era crucial dentro del ámbito rural, en el que la base de la economía era la agricultura y ganadería. El herrero producía herramientas y útiles, y el herrador fabricaba las herraduras. La relevancia de estas actividades hizo que los ayuntamientos poseyeran una fragua y un potro de herrar, que cedían gratuitamente al artesano para que prestase el servicio.

Fragua

Próxima al potro de herrar, con la que estaría, directamente relacionada, se ubica en las proximidades de un curso fluvial, necesario para el abastecimiento del agua necesaria en el proceso productivo.

Es un pequeño edificio de una sola planta. La fábrica es de mampostería en seco. El forjado está formado por rollos de madera sobre los que se superponen tablas transversales y la teja curva árabe.

El interior está dominado por la campana del horno de la cual restan partes de sus paramentos fabricados en piedra y ladrillo, y que se manifiesta al exterior por una pequeña chimenea troncopiramidal. El fuelle ha desaparecido así como el yunque, aunque si se mantiene el poyo de madera sobre el que se asentaba.

No aparece enumerada en el Diccionario de Bleiberg de mediados del S.XX.

Molino de Amavida

Ubicación: Se sitúa a 1.500 m al O del núcleo urbano.

En paraje conocido como “Molino” se erigen varios edificios, todos ellos de una única altura y similar fábrica. Corresponden al propio molino y a las dependencias anexas de habitación del molinero y su familia. Según fuentes orales, la familia encargada habitó el lugar hasta hace unas décadas. De ello dan muestra algunas reparaciones actuales.

La fábrica constructiva es de mampostería de granito. Los vanos se estructuran por medio de sillarejo. La techumbre es de madera con cubierta de teja curva. Cuenta con una única planta, aunque la zona superior del tejado, se organiza en torno a un pequeño sobrado o falso techo estructurado a base de rollos de madera.

Fuente del Cerrillo Alto

Ubicación: A las afueras del caserío, en el paraje del Cerro Alto.

Distribuidas por todo el pueblo se hallan diversas fuentes, cuya estética y datación varían, teniendo en común su fábrica en granito. Algunas de ellas corresponden a pequeñas estructuras con un plano vertical decorado con una moldura y un pequeño vaso inferior donde vierte el agua.

La fuente más interesante entre las existentes es la situada a las afueras del pueblo, en la zona del Cerrillo Alto. Queda enmarcada dentro de una caseta de mampostería, que hace las veces de depósito, con cubierta de lanchas de granito. Los caños vierten sobre un pilón rectangular. Todo el conjunto se asienta sobre una estructura de sillares de granito que lo sobreelevan respecto al entorno. Originariamente hubo de tener otra fisonomía ya que se observan los restos de una moldura circular en el frente principal de la estructura.

Noria de Amavida

Ubicación: En las proximidades de la Ermita de Izquierdos, al otro lado de la carretera y en una propiedad dedicada a cultivos de regadío, se localiza una pequeña noria.

El terreno donde se asienta se ha enlosado con grandes lajas de granito que conforman un círculo. La noria consta de una rueca de hierro donde se disponen los canjilones de madera destinados a ir sacando el agua y un engranaje al que se ha colocado un travesaño de madera. A este último se ataría la res y giraría creando la fuerza motriz necesaria para mover el mecanismo.

Pontón sobre el arroyo Guijuelo

Trazado sobre el arroyo Guijuelo a su paso por el caserío de Amavida, el puente comunica los dos barrios en que la localidad queda dividida por el curso fluvial.

De escasa altura, dispone de tres ojos sin tajamarares; está ejecutado en mampostería bien desbastada y sillarejos. El vial se logra a partir de grandes lajas de granito que, bien talladas, cargan directamente sobre la fábrica que individualiza los ojos, generando una estructura adintelada sin parapetos protectores, y que permitiría el paso ajustado de carretas.

El vial queda configurado en tres tramos, cada uno de ellos constituido por tres grandes lajas dispuestas perpendicularmente al discurrir del agua.

Dataría de finales del S.XIX.

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