la-hija-de-dios La Hija de Dios

La Hija de Dios

Datos generales

Altitud:  1179 m
Superficie:  12,50 km²

Arquitectura tradicional

La Hija de Dios se emplaza en el piedemonte de las primeras estribaciones de la Sierra del Zapatero-La Serrota, suponiendo el reborde meridional del Valle Amblés. Por el poniente queda delimitado el caserío por el arroyo de La Hija de Dios o río de los Arroyuelos.

El caserío tiene un desarrollo lineal SO-NO, siendo el elemento vertebrador una histórica vía de comunicación, la conocida como Calzadilla de Niharra, posterior Cordel de Ávila, que supone la proyección de la Calzada del Puerto del Pico en el Valle Amblés, posterior Real Cañada Leonesa Occidental.

Apoyado en esta vía de comunicación –Calle Mayor en su transitar por el núcleo urbano-, a ambos lados, se extiende el caserío, con una disposición ramificada, en base a la yuxtaposición de manzanas, irregulares y quebradas, individualizadas por calles angostas que desembocan en las calles principales.

Pascual Madoz, a mediados del S.XIX, se refiere a La Hija de Dios como uno de los barrios que componen el término de Belmonte. A Belmonte y La Hija de Dios se refiere como localidad con 58 casas malas, de las cuales 10 correspondían al barrio de La Hija de Dios, muy inmediatos entre sí, con casa consistorial, taberna y una ermita dedicada a San Miguel, perteneciente a la parroquia de Narros del Puerto.

Se incluye La Hija de Dios dentro de los núcleos de baja densidad y edificación con corral delantero del piedemonte septentrional del Sistema Central, concretamente el desarrollado en la vertiente Norte del Sistema Central. Dentro del modelo de vivienda serrana, el tipo de casa que caracteriza el tejido urbano es la de disposición arcaica con corral delantero profundo y pequeño cuerpo edificatorio y de fachada, con la vivienda al fondo del corral, ocultando su fachada a la calle.

Este tipo comparte representatividad, aunque en menor porcentaje, con las viviendas que abren su fachada a la calle, siendo característico algún ejemplo con portalillo. El corral se dispone en la parte trasera, respondiendo a la disposición propia de las comarcas de la llanura morañega, si bien se diferencia básicamente de estas en que aquí el material empleado es el granito, y no el ladrillo o adobe.

A la vía principal que articula el caserío también se disponen viviendas que, cronológicamente son ya de finales del S.XIX-primera mitad del S.XX, no tiene corral delantero, abriéndose la fachada directamente a la calle.

La tenada hubo de ser, en un pasado no muy lejano, un elemento definitorio del caserío. Respondiendo a diferentes tipos, salpicaban todo el entramado urbano. En la actualidad restan los monolitos o pilares que trazaban la estructura y, ocasionalmente, algunas cubiertas, cuyos ramajes llevan tiempo sin reponerse. En memoria de este pasado, se ha recreado una tenada a la entrada de la localidad (calle Molinos).

Bibliografía.

  • Benito Martín, F. (1998): Arquitectura tradicional de Castilla y León, V. I y II, Salamanca.
  • González-Hotaria, G. et alli (1985): El arte popular en Ávila, Ávila.
  • Madoz, P. (1845-1850): Diccionario geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones de ultramar. Ávila. Madrid.
  • Navarro Balba, J.A (2004): Arquitectura popular en la provincia de Ávila, Institución Gran Duque de Alba.

Elementos de interés

Ermita de San Miguel

Ubicación. Se eleva sobre un promontorio, en la margen izquierda del arroyo de La Hija de Dios y a una distancia de 0,8 km al NO del núcleo urbano.

Litúrgicamente orientado, supone un pequeño templo de nave única, rematada en una cabecera poligonal de 3 lados, con una pequeña ventana al mediodía, en cuyo dintel se inscribe una fecha, 1776. Se accede por los pies a partir de una puerta adintelada y enmarcada en sillería, y en cuyo dintel se constata la fecha de construcción (1752), acompañado de corazón llameante agustino en bajorrelieve. El resto de la fábrica es en mampostería, con las aristas reforzadas en sillarejo.

Sobre la cubierta, a doble agua, y alineada con la puerta, se eleva una pequeña espadaña en arco de medio punto y fábrica en sillería.

En el atrio, frente al acceso al templo, se dispone un crucero, del que resta la peana original con inscripción; la cruz es de factura reciente.

Canto de reponsos

Posiblemente con un origen en los rituales vetónicos, “los cantos de responsos” son ciclópeos bolos que dominan el paisaje. Se ubican junto a caminos y cursos fluviales, … leer más

Necrópolis excavada en la roca de San Miguel

Las necrópolis excavadas en la roca son un tipo de yacimiento muy común en las zonas serranas de la provincia de Ávila, espacios geográficos que se caracterizan, por el afloramiento de la roca madre granítica en forma de berrocales y lanchares… leer más

Ubicación. Camino a la ermita de San Miguel.

El oficio de herrero y herrador, unido en la misma persona, era crucial dentro del ámbito rural, en el que la base de la economía era la agricultura y ganadería. El herrero producía herramientas y útiles, y el herrador fabricaba las herraduras. La relevancia de estas actividades hizo que los ayuntamientos poseyeran una fragua y un potro de herrar, que cedían gratuitamente al artesano para que prestase el servicio.

Como en la mayoría de las localidades, el potro de herrar se encuentra a las afueras de la localidad, junto a la fragua (separados por unos 100 m), recinto artesanal con el que está directamente articulado. En La Hija de Dios, fragua y potro se ubican junto al cauce del arroyo de La Hija de Dios, recurso hídrico fundamental en el desarrollo de la activad de la fragua. Como su propio nombre indica se utilizó para el herraje de las bestias relacionadas con las actividades agropecuarias.

Potro de herrar

El potro de herrar consta de 4 bloques monolíticos de granito, muy toscamente desbastados, que, creando un espacio cuadrangular, sirven para ensamblar otros elementos de madera: el yugo o soporte donde se ataban los cuernos del animal, y dos travesaños laterales, uno fijo y otro giratorio (rodillo), que servía para tirar de unos cinchos hasta que la res se elevaba. En la base se disponen cuatro bloques de granito para colocar las patas del animal; una hendidura en la parte superior facilita la colocación de la pata del animal.

Fragua

La fragua es un inmueble aislado y exento, de planta rectangular y emplazado en la margen derecha del arroyo de La Hija de Dios, a escasos metros del cauce. Está construido a la manera propia de la arquitectura vernácula de la localidad, en mampostería de granito asentada con ripios. No tiene subdivisiones internas y es de planta única.

Característico de las localidades del Valle de Amblés es la existencia de infraestructuras con un carácter público y uso compartido. Las más comunes son las fuentes y pozos, fraguas y potros de herrar, pero en algunos municipios, principalmente al mediodía del río Adaja, también lo son los hornos de pan, donde los vecinos iban a cocer sus propios dulces y el pan.

Son pequeños edificios aislados, pero a diferencia de las fraguas, se ubican en el interior del caserío, ocupando pequeños espacios o plazoletas creados en las afluencias de calles secundarias en otras principales. Estos edificios públicos suplen la necesidad de dotar las viviendas con hornos particulares, hecho común en otros municipios de la comarca.

Son de planta única, con la mitad meridional del edificio ocupada por el horno, que se manifiesta al exterior mediante una chimenea troncopiramidal. El horno propiamente dicho consiste en una bóveda de ladrillo revocada con barro, con una boca en arco de medio punto para manipular el pan, bajo la cual, enmarcado en una estructura de mampostería de piedra, se sitúa la boca de alimentación del horno. Desde la bóveda se desarrolla la chimenea.

Del horno comunitario de La Hija de Dios únicamente resta la planta y algunas hiladas de la fábrica del edificio (mampostería de granito asentada con ripios).

Al norte de la localidad, y siguiendo el cauce del arroyo de la Hija de Dios, se localiza un paraje denominado El Molino, donde aún existen unas ruinas que pueden responder a un molino hidráulico de rodezno.

Ubicación: calle Horno

Cruz insculpida sobre el frente de un bolo de granito. El bolo de granito fue manipulado para permitir el trazado de la calle.

Las jaculatorias son un elemento muy común en dinteles y jambas de acceso a viviendas, como elemento protector del hogar. Pero también son habituales en afloramientos rocosos, como rememoración de algún suceso o como culminación de un proceso de cristianización de antiguos lugares con cultos paganos que, profundamente enraizados en la memoria colectiva, hubieron de ser asimilados, de una u otra forma, por el cristianismo.

La vía pecuaria afluye a dos cañadas reales, la Soriana Occidental y la Leonesa Occidental, comunicándolas entre sí a través del Valle de Amblés. Por el Oeste, el cordel enlaza con la Real Cañada leonesa Occidental, que discurre con dirección N-S, en la convergencia de las líneas divisorias de los términos municipales de Mengamuñoz, Sotalbo y La Hija de Dios, punto a partir del cual la carretera N-501 se superpone y reutiliza el trazado de la cañada, anterior calzada romana, para afrontar el ascenso del puerto de Menga y posteriormente del Pico. Por el Este, a la altura del puente sobre el río Adaja en la ciudad de Ávila, emboca en la Real Cañada Soriana Occidental.

Su transitar por el valle, y hasta su convergencia en la Cañada Leonesa Occidental, se realiza por un terreno llano, únicamente roto por las pequeñas vaguadas creadas por los cauces de los arroyos que desembocan en el Adaja. El paisaje se caracteriza por los campos cerealistas, sin embargo, su cercanía con el cauce del río Adaja permite, en determinados trayectos, transitar próximos a una exuberante vegetación de ribera con variada avifauna. Esta ruptura, con la monotonía de los campos de cereal, también se ocasiona al surcar algunos de los arroyos; es el caso de los dos cauces que el cordel traspone antes de surcar el Adaja por el Puente de los Cobos: arroyos de Berrocal de Duza y de los Potrillos. Muy próximo al Puente de los Cobos desemboca el arroyo de la Vejiga.

El itinerario que va desde su fusión con la Leonesa Occidental hasta el Puente de los Cobos es el conocido como Camino o Carretera Vieja de Ávila a Talavera, y ello porque, con anterioridad a la construcción del actual trazado de la carretera nacional, esta discurría por el cordel. Atravesado el Adaja por el puente de los Cobos, vía pecuaria y carretera seguirán recorridos diferentes. El cordel transita paralelo al margen izquierdo del río Adaja, siempre por un terreno llano, propio del valle. Antes de entrar en el término municipal de Niharra, aún deberá franquear otros dos arroyos, el de los Regueros y el de Sanchicorto.

En total tiene un recorrido de 30 km., discurriendo por el Valle de Amblés, con dirección Oeste-Este, siempre por terreno llano, excepto en el término municipal de La Hija de Dios, donde tiene que escalar algunas estribaciones montañosas. El único curso fluvial con entidad que cruza es el Adaja.

Debido, básicamente, a la concentración parcelaria, la vía pecuaria (excepto en el término municipal de La Hija de Dios), presenta un ancho de calzada reducido, puesto que las propias parcelaciones de la concentración ocuparon terrenos del cordel.

Otra característica del cordel es su trazado exageradamente rectilíneo, hecho que viene favorecido por las características orográficas del terreno, y que algún autor ha querido poner en relación con el posible origen romano de esta vía de comunicación, con la Calzada del Puerto del Pico en su discurrir por el Valle de Amblés, no en vano la vía, en su transitar por el término de Niharra, se denomina “Calzadilla”, y la calle principal de Niharra, por donde pasa el camino, conserva el nombre de Calle de la Calzada Vieja. Antes de abocar en la localidad, la “Calzadilla” surca una importante villa romana, “La Pared de los Moros”.

La Calzada del Puerto del Pico, posteriormente reutilizada por la Cañada Real Leonesa Occidental, hasta el paraje denominado “Cruz de Hierro” viene perfectamente definida, con un trazado único –obligado por los pasos de montaña- y con obras de fábrica. Al entrar en el Valle de Amblés, los caminos se diversifican, y las obras de fábrica desaparecen, por lo que se dan varias posibilidades en la continuación de la calzada, ahora como vía terrera.

Estudios realizados acerca de esta calzada, en su prolongación por el Valle de Amblés, apuntan cuatro posibilidades:

  1. Una que enlazaría con la calzada que une Ávila con la Vía de la Plata (Rodríguez Almeida, 1981), y que transcurre por los puertos de Tornavacas y Villatoro (hoy cubierta casi en su totalidad por la N-110).
  2. El que seguiría, tras cruzar el paraje de la Cruz de Hierro, el trazado de la Cañada Real Leonesa Occidental.
  3. Otra que enlazaría con Narros del Puerto, Muñana y Puerto de las Fuentes, hasta alcanzar Peñaranda.
  4. “La que iría a Ávila por el llamado “Camino Viejo” o “Carretera Vieja de Ávila”, caracterizada por su casi exagerada rectitud, propiciada por la ausencia de obstáculos. Ya fuera de Mengamuñoz la vía se puede retomar a la altura del P.K. 24, en la margen derecha de la carretera (atravesando la Cruz de Hierro) y discurre nítida hasta el Pontón de la Gargantilla. En esta zona está señalada por alineaciones laterales. Una vez franqueado el riachuelo, las rigleras se hacen esporádicas. La anchura aproximada en este punto es de 7 m. El itinerario rectilíneo va a media ladera con dirección NE. Rebasada una pequeña colina, cruza la carretera y encara el descenso hacia La Hija de Dios. Aquí está francamente desmantelada, aunque se vislumbra un ligero abombamiento en algunos puntos. Unos 300 m antes del pueblo la calzada se diluye en la ladera y desemboca en un portón claramente moderno. La vía cruzaría supuestamente el pueblo y continúa, como camino terrero, hasta el Puente de los Cobos por donde cruza el río Adaja. A partir de este momento transcurre por la “Cañada de Ávila al Puente de los Cobos”, muy cerca del río por regla general, sin que se aprecie infraestructura alguna, y estando constituida por una simple pista de arena apisonada. Antes de llegar a Niharra pasa junto a un yacimiento romano, que según Rodríguez Almeida corresponde a una villa tardorromana, y cuya denominación local es “Pared de los Moros”. Inmediatamente atraviesa la localidad de Niharra, donde la calle principal se llama “Camino de la Calzada Vieja”, y continúa hacia Ávila cruzando los parajes de “Matamoros”, “Aldeavieja” y “La Berceda”. Entra en la capital, junto con el “Cordel del Puerto de Tornavacas a Ávila” (también originado en una calzada romana y hoy tapada por la N-110), por el puente romano sobre el río Adaja. Actualmente está en estudio su hipotética prolongación septentrional que aventuramos seguiría dirección a la provincia de Segovia (por la ruta de Villacastín). Esta afirmación se apoya en la existencia de un puente sobre el río Voltoya, con restos de calzada en su entorno, y que es visible desde la carretera N-501. Rodríguez Almeida lo cataloga como romano, adscripción que nosotros tampoco dudamos.”

Además de todo lo dicho, esta vía, con una enorme carga histórica, fue una de las rutas que los arrieros utilizaron para transportar mercancías desde la Meseta hasta Sevilla, y, por tanto, al continente americano.

Bibliografía

  • Arenillas Parra, M. (1975): “Una vía romana a través del Sistema Central español. La prolongación septentrional de la calzada del Puerto del Pico”, Revista de obras Públicas, nº 3123, Madrid.
  • Bellosillo, M. (1998): Castilla merinera. Las cañadas reales a través de su toponimia. Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Colección de Ciencias, Humanidades e Ingeniería, 27. Madrid.
  • Calle Sanz, E y Gisbert, Mº.J. (1987): La Cañada Leonesa, Madrid.
  • Catálogo de la exposición “Mesta, trashumancia y vida pastoril”. Exposición organizada por la Sociedad V Centenario del Tratado de Tordesillas (Soria del 19 de septiembre al 30 de noviembre de 1.994). Valladolid (1994).
  • Exposición Santiago Bayón Vera (1990): Caminos silenciosos, Escuela-Taller “Tierra de Peñaranda”, Salamanca.
  • Ferrándiz Martín, F, Martínez Cabañas, J. L., Pinedo Reyes, J y Soba de la Fuente Mª. R. (1990): “La Calzada del Puerto del Pico: problemática de su trazado en la provincia de Ávila”, Simposio La Red Viaria en la Hispania Romana, Zaragoza.
  • García Martín, P, (1990): El patrimonio cultural de las cañadas reales, Valladolid.
  • García Martín, P. (1988): La ganadería meseteña en la España Borbónica (1700-1836), Madrid.
  • García Martín, P. (1992): Cañadas, cordeles y veredas, Valladolid.
  • García Martín, P. (1994): Por los caminos de la trashumancia, Valladolid.
  • Klein, J. (1985): La Mesta, estudio de la economía española 1273-1836, Madrid.
  • Rodríguez Almeida, A. (1981): Ávila romana, Ávila.
  • Ruiz martín, J. y García Sanz, A (1998): Mesta, trashumancia y lana en la España Moderna. Ed. Crítica y Fundación Duques de Soria. Barcelona.

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