la-torre-blacha Blacha

Blacha

Datos generales

Municipio:  La Torre
Altitud:  1123 m

Arquitectura tradicional

Se asienta en el fondo del Valle de Amblés, sobre un altozano formado por la desembocadura del arroyo del Horcajo (que delimita el caserío por el poniente) en el río Adaja (que lo hace por el mediodía).

Morfológicamente, el tejido urbano tiene una disposición ramificada, generándose en torno a los caminos que, convertidos en calles, penetran radialmente en el caserío, convergiendo en la plaza, único espacio abierto que puede ser considerado como tal dentro del caserío. Es un espacio bien articulado, presidido por la iglesia y con una fuente ornamental en el centro, del primer tercio del S.XX.

El caserío se conformó por la yuxtaposición de manzanas irregulares (irregularidad motivada por los callejones en los que se abren las puertas de acceso desde la vía pública), individualizadas por calles angostas y estrechas, que desembocan en las calles principales. La yuxtaposición de manzanas de viviendas, con sus edificios complementarios, no permite, al margen de la plaza central, la creación de espacios vacíos, apareciendo un caserío muy hacinado y recogido, sin plazoletas.

Al margen de los cursos fluviales, en el desarrollo del caserío fue definitorio el camino de Blacha a La Torre, que al penetrar en el caserío se convierte en la única calle realmente rectilínea y con desarrollo en anchura.

En la margen derecha del arroyo del Horcajo se extendía un barrio ganadero, del que aún quedan algunas manifestaciones, testimonio del pasado: grandes corrales, de tapia baja, ejecutados con mampostería de granito en seco. Al fondo de los corrales se levantan tenadas, a manera de chamizos, donde el ganado podía resguardarse.

Pascual Madoz, a mediados del S.XIX, se refiere a Blacha como una localidad con ayuntamiento propio, constituido por 40 casas de mala construcción, destacando el Ayuntamiento, que dispone de cárcel, la iglesia parroquial dedicada a San Juan Bautista, y una fuente de buena agua.

Se incluye Blacha dentro de los núcleos de baja densidad y edificación con corral delantero del piedemonte septentrional del Sistema Central, concretamente el desarrollado en la vertiente Norte del Sistema Central. Dentro del modelo de vivienda serrana, el tipo de casa que caracteriza el tejido urbano es la de disposición arcaica con corral delantero profundo y pequeño cuerpo edificatorio y de fachada, con la vivienda al fondo del corral, ocultando su fachada a la calle.

Característico de esta localidad es la entrada a los corrales abierta en rincones muy marcados, dando gran irregularidad a las manzanas, a la vez que se busca la protección de los vientos, favoreciendo las solanas. También es representativo el que dos puertas, que dan acceso a distintos corrales y muy próximas entre sí, aparezcan protegidas por un mismo tejadillo.

Otra peculiaridad es la existencia en la entrada de algunas viviendas de portalillos, pero que no sólo cubren la puerta, sino toda la fachada, suponiendo la prolongación, hacia el exterior, del propio tejado.

Por su ubicación geográfica, en una zona cerealista, el tipo anterior comparte espacio con el tipo de vivienda características de la llanura cerealista: construcciones que orientan la edificación principal, la vivienda, hacia la vía pública, localizándose los corrales en posición trasera. El material constructivo es el propio de la comarca, la mampostería de granito asentada con ripios y encintados de mortero de cal (en la llanura el material predominante, ante la ausencia de piedra, es el adobe).

Distribuidas por el caserío aparecen algunas viviendas de cronología más reciente (finales del S.XIX-principios del S.XX), caracterizadas por la ausencia de corral, de dos plantas y con la fachada abierta a la vía pública. Utilizan el ladrillo plano para enmarcar las ventanas. También se caracterizan por la rejería utilizada en las ventanas y por pequeñas balconadas también de rejería.

Bibliografía.

  • Benito Martín, F. (1998): Arquitectura tradicional de Castilla y León, V. I y II, Salamanca.
  • González-Hotaria, G. et alli (1985): El arte popular en Ávila, Ávila.
  • Madoz, P. (1845-1850): Diccionario geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones de ultramar. Ávila. Madrid.
  • Navarro Balba, J.A (2004): Arquitectura popular en la provincia de Ávila, Institución Gran Duque de Alba

Elementos de interés

Ubicación: en el margen derecho del arroyo del Horcajo, fuera del caserío y próximo al barrio ganadero. La fragua en la que se forjarían las herraduras que en este potro, de uso público, se emplearían, ha desaparecido.

Constan de 4 bloques monolíticos de granito, muy toscamente desbastados, que, creando un espacio cuadrangular, sirven para ensamblar otros elementos de madera: el yugo o soporte donde se ataban los cuernos del animal, y dos travesaños laterales, uno fijo y otro giratorio (rodillo), que servía para tirar de unos cinchos hasta que la res se elevaba. En la base se disponen 4 bloques de granito, con un rebaje en la cabecera, para colocar las patas del animal. Las cabeceras de los monolitos fueron cosidas con tiras de acero para dar mayor consistencia a la estructura.

El oficio de herrero y herrador, unido en la misma persona, era crucial dentro del ámbito rural, en el que la base de la economía era la agricultura y ganadería. El herrero producía herramientas y útiles, y el herrador fabricaba las herraduras. La relevancia de estas actividades hizo que los ayuntamientos poseyeran una fragua y un potro de herrar, que cedían gratuitamente al artesano para que prestase el servicio.

Ubicación: plaza de la Constitución, presidiendo la plaza por el mediodía.

La fábrica es de sillarejo y mampostería de granito encintada con mortero de cal, con vanos, esquinas y cornisas reforzados en sillería de granito.

Tiene planta de cruz latina, con el crucero poco marcado y la preestablecida orientación cristiana. La cabecera es cuadrangular con cubierta de gran artesón decorado, tanto en el almirete como en la tablazón, comunicando con la nave a través de un gran arco, de medio punto, con inscripción: “HA ONRA Y GLO/RIA DE DIOS SE YZO ES/TE ARCO SIENDO CURA/ EL SR. DN. FRLO. LOPEZ 1741”. Es de nave única rectangular, con la sacristía adosada en el extremo septentrional. La cubierta es una armadura de par y nudillo decorada (S.XVIII). Se accede por el mediodía, a partir de una puerta, con arco rebajado de ladrillo, precedida de un pórtico sustentado por columnas que se levantan desde una pequeña baranda (S.XVI). El suelo está enlosado con lanchas de piedras.

A los pies se levanta una espadaña-campanario, ejecutada en una muy buena fábrica de sillares de granito. Consta de tres cuerpos, superpuestos escalonadamente:

  1. Gran cuerpo rectangular de sillería sin ningún vano; hueco al interior, por donde se traza la escalera de caracol que da acceso al segundo cuerpo o campanario. Remata en una cornisa moldurada, en cuyos laterales se colocan sendos adornos herrerianos de bolas.
  2. El segundo cuerpo, con menor desarrollo en longitud, es el campanario propiamente dicho, desde donde se tañen las campanas. El paramento occidental se continúa desarrollando desde la cornisa, en el que se abren sendos arcos de medio punto. Este cuerpo culmina en una cornisa sobre la que se levanta el frontón o tercer cuerpo, y en sus extremos se colocan sendos adornos herrerianos de bolas. Para ejecutar el campanario, desde la cornisa se voló un tejadillo, apoyado en tres pilastras de ladrillo que se levantan desde el paramento oriental del primer cuerpo. El espacio se cierra con una balaustrada de ladrillos.
  3. El tercer cuerpo lo constituye un frontón, típicamente barroco, dividido en dos subcuerpos. El inferior con un arco de medio punto en la zona central, y en los extremos, apoyando en la cornisa en la que remataba el segundo cuerpo, se erigen dos bolas de granito sobre peana típica del momento. La espadaña remata en un frontón propiamente dicho de forma semicircular, sobre el que se erige la veleta.

El conjunto de la edificación es de cronología del S.XVI (Renacimiento), si bien tiene elementos ya barrocos. En el S.XVIII se añadió la cabecera o se reconstruyó la ya existente.

En el interior destaca el retablo del altar Mayor, leyéndose una inscripción que versa: “HIZOSE ESTE RETABLO EN AÑO DE MIL/ I SETECIENTOS I TREINTA I DOS DO/ ROSE SIENDO CURA D. MANUEL HER/ NANDEZ AÑO 1735”. Cuenta con las siguientes imágenes: San Juan Bautista (S.XVII), San Roque (S.XVII), Santa Lucía (1682), Niño Jesús con la bola del mundo (S.XVII) y María Magdalena (S.XVI-XVII).

Dentro de la escultura de esta parroquia, destaca sobre todas una Virgen sedente románica (S.XII).

De similares características, la primera se ubica al mediodía del río Adaja, próxima al camino de Narros; la segunda se emplaza al N del caserío, en el camino a Múñez.

Estas pequeñas fuentes, preparadas para el abastecimiento doméstico de agua y para que el viajero saciase la sed, se datan entre el S.XVI y XVIII. Se caracterizan por quedar el pozo, el manantial, protegido y enmarcado dentro de una bóveda de cañón ejecutada en sillarejos de granito en seco. El agua sobrante vertía en un pequeño pilón. Asociada a la fuente de San Juan estaría una tosca pila tallada en un bloque granítico.

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