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Sanchicorto

Datos generales

Municipio:  La Torre
Altitud:  1325 m.

Arquitectura tradicional

Morfología urbana de Sanchicorto

Se emplaza en la vertiente meridional de la Sierra de Ávila, sobre un escalonamiento volcado al Valle Amblés. El casco urbano se extiende al Oeste del curso del arroyo de Sanchicorto, que conduce sus aguas al Adaja.

Morfológicamente, el tejido urbano tiene una disposición ramificada, con un elemento vertebrador evidente: la cañada Real Leonesa Occidental. Esta vía pecuaria discurre con dirección Norte- Sur, pero a la altura de Sanchicorto, tras salvar el cauce del arroyo por un pontón de piedra, toma dirección Este-Oeste para introducirse en la localidad fundiéndose con la denominada calle Real, que distribuye las manzanas de viviendas. Traspuesto el caserío, vuelve a girar, con dirección Sur, por la amplia y recta calle Nueva, para volver a penetrar en el campo abierto y encaminarse hacia La Torre.

Paralelo al cauce del arroyo de Sanchicorto, que delimita el caserío por el saliente, se traza una manzana, de tipo lineal, que es la imagen de Sanchicorto por los largos faldones que sus techumbres despliegan. El resto son manzanas de tendencia circular muy irregulares y quebradas. Los espacios entre manzanas configuran estrechas calles que comunican las vías principales, no dejando espacios vacíos que puedan entenderse como plazas. El conjunto ofrece un aspecto de hacinamiento y recogimiento.

Al Este del arroyo se levanta un pequeño conjunto, un barrio, de estructuras dedicadas a actividades ganaderas, destacando las corralizas y las entradas bajo techumbre de piornos.

A mediados del S.XIX, Pascual Madoz, detalla Sanchicorto como un pueblo con ayuntamiento propio, configurado por 16 casas, incluida la propia casa consistorial. Comprendía el despoblado titulado San Muñoz y el caserío de San Simones (San Simones ya en aquel momento sería despoblado). Caracteriza la localidad por las muchas fuentes de buenas aguas y por estar cruzado por “una calzada que de Andalucía va a las provincias vascongadas”.

La ermita de San Apolonio es una construcción de principios del S.XX.

Tipología de viviendas de Sanchicorto

Se incluye Sanchicorto dentro de los núcleos de baja densidad y edificación con corral delantero del piedemonte septentrional del Sistema Central, concretamente el desarrollado en la vertiente Norte del Sistema Central. Dentro del modelo de vivienda serrana, el tipo de casa que caracteriza el tejido urbano es la de disposición arcaica con corral delantero profundo y pequeño cuerpo edificatorio y de fachada, con la vivienda al fondo del corral, ocultando su fachada a la calle. Este tipo de edificación constituye un 75% aproximadamente.

Por su ubicación geográfica, de transición entre la vertiente Norte del Sistema Central y la llanura de la cuenca sedimentaria del Duero (La Moraña), el tipo anterior comparte espacio con el tipo de vivienda características de la llanura cerealista: construcciones que orientan la edificación principal, la vivienda, hacia la vía pública, localizándose los corrales en posición trasera. El material constructivo es el propio de la sierra, la mampostería de granito asentada con ripios y encintados de mortero de cal (en la llanura el material predominante, ante la ausencia de piedra, es el adobe).

Característicos son los pequeños portalillos que, en ocasiones, preceden la puerta de acceso. Puede suponer un sencillo cortavientos, con un paramento al Oeste de la puerta para cortar los vientos del Oeste.

Bibliografía

  • Benito Martín, F. (1998): Arquitectura tradicional de Castilla y León, V. I y II, Salamanca.
  • Catastro del Marqués de la Ensenada (1751), depositado en el Archivo Provincial de Ávila.
  • González-Hotaria, G. et alli (1985): El arte popular en Ávila, Ávila.
  • Madoz, P. (1845-1850): Diccionario geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones de ultramar. Ávila. Madrid.
  • Navarro Balba, J.A (2004): Arquitectura popular en la provincia de Ávila, Ávila.

Elementos de interés

Las vías pecuarias ocupan aproximadamente el 1% del territorio estatal (425.000 H), de lo que se deduce la importancia que, a lo largo del tiempo, este tipo de caminos han tenido en la vida socioeconómica de nuestro país. Por calibrar su magnitud hay que señalar que si el ferrocarril dispone de una red de 15.000 Km., las vías pecuarias cuentan con 125.000 Km., de los que 40.000 km se considera que ya son irreparables.

La provincia de Ávila cuenta con una longitud de cañadas, cordeles, veredas, coladas, etc. de 1.279 Km., con una superficie de 3.584 Ha. Concretamente tiene 209 Km. de Cañadas en su actual territorio provincial. Se trata de una superficie importante debido principalmente a la ubicación estratégica de nuestra provincia.

Las cañadas son antiguas rutas que cruzan la Meseta castellana y que permiten el paso de los ganados trashumantes que emigraban, de sus pastos de verano, en las montañas del Norte y Centro peninsular (denominados “agostaderos”), a sus pastos de invierno (invernaderos o “extremos”), en las tierras bajas del Sur y Oeste del país. En su conjunto conforman un sistema de caminos de distintas anchuras, que conducen hacia el Sur desde las principales sierras del país, y que unidos a los lugares donde se ensanchaba el camino para el descanso del ganado, reciben el nombre de vías pecuarias. Estas vías se clasifican según su anchura en:

  • Cañadas (75 m=90 varas castellanas), que cruzan varias provincias.
  • Cordel (37’ 5 m= 45 varas). Afluyen a las cañadas o comunican dos provincias limítrofes.
  • Vereda (20 m= 25 varas.). Caminos de ganado entre comarcas de una misma provincia.
  • Colada (anchura variable, pero siempre menor a las anteriores). Comunican fincas de un mismo término.

Estas medidas se fijaron en tiempos de la Mesta y se mantienen invariables, vigentes hoy por Ley de 27 de junio de 1.974.

La red de vías pecuarias se complementaba con:

  • Abrevaderos: pilones, arroyos o remansos de ríos donde el ganado bebía.
  • Descansaderos: lugares destinados al descanso de animales y pastores.
  • Majadas: donde pernoctaban los pastores y el ganado era recogido.

Las cañadas han sido principalmente utilizadas para el traslado del ganado lanar, pero también para el vacuno.

En el medioevo las cañadas reales seguirán trazados anteriores, prerromanos y después romanos. Por tanto, se trataba de una tradición muy arraigada y solamente se crearon las normas administrativas y burocráticas necesarias para su control.

El predominio de la ganadería sobre la agricultura durante la Edad Media, el nomadismo de los pobladores musulmanes de la península y la institucionalización de la Mesta como un organismo de gran influencia política, posibilitaron el despegue de estas prácticas itinerantes. Esta institución data de 1273. El auge de la lana de oveja merina hace que su crianza pase a considerarse como prioritaria para la economía castellana, y por ello se vio claramente favorecida frente a la agricultura. El comercio del vellón llegó a ser tan importante que hubo de prohibirse en 1.462 la exportación de más de las dos terceras partes de la lana esquilada cada año. La fama de la lana castellana se debía a la raza merina, de la que se desconoce la procedencia y la fecha de introducción en la península.

Sin embargo, para asegurar el origen documentado de la trashumancia debemos retrotraernos hasta los tiempos de la reconquista en los que se fueron consolidando los desplazamientos de las cabañas de los cristianos. Será a partir de la Edad Media cuando se conformen definitivamente en la península los tres grandes sistemas de vías pecuarias o caminos reales de ovejas. Es también en dicha época cuando se constituye el Honrado Concejo de la Mesta como organización poderosa de propietarios y pastores de ganados de ovejas merinas emigrantes. El rey Alfonso X, en pleno siglo XII, la confirma en sus privilegios por Real Cédula.

Durante el siglo XVI se desplazaban unos tres millones de cabezas mesteñas. Dado que el ganado tenía necesidad de alimentarse durante sus recorridos, las cañadas suponían auténticos pastos alargados, a los que se sumaban casi medio millón de hectáreas de terrenos paralelos de pastos de dominio público.

Si bien en el S.XVI alcanza su cénit como comercio, en el siglo XVIII comienza su decadencia al extenderse la raza merina a otros países y al pasar buena parte de los pastos a manos de burgueses.

La decadencia continúa hasta que en el Trienio Liberal (1.820-1.823) es abolida la Mesta que, a pesar de ello, siguió existiendo. Los diferentes bandos interesados de ganaderos y agricultores eran tan violentos que en 1.924 se concederán armas gratuitas a los pastores para defenderse. En 1.929 desaparece de manera formal y definitivamente en 1.936.

La Cañada Real Leonesa Occidental

Nace cerca de León, surca la capital y cruza el Duero en las proximidades de Tordesillas (Valladolid); ya en la provincia de Ávila, atraviesa la Tierra de Arévalo, se cruza con la Cañada Real Soriana Occidental en la Venta del Hambre (Gallegos de Altamiros), atraviesa el Sistema Central por el puerto de Menga y del Pico, y baja hasta el Valle del Tiétar. Continúa por Navalmoral de la Mata, cruza el Tajo en el parque de Monfragüe y llega a Trujillo, donde se une a la Cañada Real de la Plata, para discurrir por la provincia de Badajoz, cerca de Segura de León, tras recorrer unos 700 km., de los cuales se han perdido unos 150 km, sobre todo en las provincias de León, Valladolid y Cáceres.

Atraviesa, de Norte a Sur, toda la provincia de Ávila.

Algunos autores (Arenillas Parra, M. 1975, y Ferrándiz Martín, F et alli, 1990) defienden que la Calzada romana del Puerto del Pico, tras superar los Puertos del Pico y de Menga, sería reutilizada, en su trazado, por la Cañada Real Leonesa Occidental, desde la altura de la Hija de Dios hasta abandonar la provincia de Ávila por el Norte.

En el paraje denominado Cruz de Hierro se pierde el trazado único, obligado por el paso de montaña, y los caminos se diversifican. Una de los posibles itinerarios que se plantean para la calzada, tras su entrada en el Valle de Amblés, donde se pierde el empedrado y se hace más difícil su seguimiento, es el que posteriormente seguiría la Cañada Real Leonesa Occidental. Cruzados los puertos de montaña, entrando en el Valle de Amblés, hasta el paso del río Adaja (en las proximidades de Blacha), la calzada, posteriormente la cañada, transcurriría como vía terrera sin restos de ninguna obra de fábrica, aunque se puede distinguir por el abombamiento del terreno. El cruce del río se solucionaría con un puente del que hoy no quedan restos visibles, pero que en el pasado existieron, según algunas afirmaciones. Dirección Norte, atraviesa un paraje conocido como “la Calzadilla” y atraviesa la localidad de La Torre (topónimo de posible origen romano que aludiría a “Turris”), bordeada por el yacimiento romano de mayores dimensiones del valle. Hasta las primeras estribaciones de la Sierra de Ávila no hay señales de firme pétreo.

En el ascenso a la localidad de Sanchicorto, para salvar las primeras estribaciones de la sierra, se puede observar una importante obra de explanación a media ladera. El desmonte es evidentemente artificial, aunque debido a los agentes erosivos se encuentra en muy mal estado. Coronado el paso, se sigue perfectamente el itinerario, apareciendo, en diversos puntos, pequeños muros de contención lateral.

Tras cruzar la localidad de Sanchicorto, continúa ascendiendo, con un evidente sentido estratégico, dejando a la derecha el pueblo de Sanchorreja y pasando por la dehesa de Piedrahitilla (topónimo que hace referencia a límite, a distancia).

El recorrido a través de la vertiente Norte de la Sierra de Ávila queda poco marcado. Al Sur de San Pedro del Arroyo el descenso, en suave pendiente, se sigue con cierta facilidad, quedando la vía realzada sobre el terreno. Aquí desemboca en la cañada un camino con el nombre de “Calzada Vieja”. A partir de aquí no hay indicios de la calzada, continuando el itinerario de la cañada con dirección Arévalo. A unos 4 km. al Sur de esta localidad, la cañada cruza el río Arevalillo, donde quedan restos manifiestos de una presa romana. Tras cruzar Arévalo, la vía abandona la provincia.

Bibliografía

  • Arenillas Parra, M. (1975): “Una vía romana a través del Sistema Central español. La prolongación septentrional de la calzada del Puerto del Pico”, Revista de obras Públicas, nº 3123, Madrid.
  • Bellosillo, M. (1998): Castilla merinera. Las cañadas reales a través de su toponimia. Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Colección de Ciencias, Humanidades e Ingeniería, 27. Madrid.
  • Calle Sanz, E y Gisbert, Mº.J. (1987): La Cañada Leonesa, Madrid.
  • Catálogo de la exposición “Mesta, trashumancia y vida pastoril”. Exposición organizada por la Sociedad V Centenario del Tratado de Tordesillas (Soria del 19 de septiembre al 30 de noviembre de 1.994). Valladolid (1994).
  • Exposición Santiago Bayón Vera (1990): Caminos silenciosos, Escuela-Taller “Tierra de Peñaranda”, Salamanca.
  • Ferrándiz Martín, F, Martínez Cabañas, J. L., Pinedo Reyes, J y Soba de la Fuente Mª. R. (1990): “La Calzada del Puerto del Pico: problemática de su trazado en la provincia de Ávila”, Simposio La Red Viaria en la Hispania Romana, Zaragoza.
  • García Martín, P, (1990): El patrimonio cultural de las cañadas reales, Valladolid.
  • García Martín, P. (1988): La ganadería meseteña en la España Borbónica (1700-1836), Madrid.
  • García Martín, P. (1992): Cañadas, cordeles y veredas, Valladolid.
  • García Martín, P. (1994): Por los caminos de la trashumancia, Valladolid.
  • Klein, J. (1985): La mesta, estudio de la economía española 1273-1836, Madrid.
  • Ruiz Martín, J. y García Sanz, A (1998): Mesta, trashumancia y lana en la España Moderna. Ed. Crítica y Fundación Duques de Soria. Barcelona.

Ubicación: sobre el arroyo de Sanchicorto, 80 m al Sur del puente nuevo sobre el que discurre la carretera comarcal.

Puente que sirvió para salvar el cauce del arroyo Sanchicorto, introduciendo por el Este, a través de la Calle Real, la Cañada Real Leonesa Occidental en el caserío.

Su fábrica es de mampostería ciclópea de granito, bien tallada y regularizada, en seco. Consta de dos ojos cuadrangulares, sobre los que se disponen verticalmente 4 grandes losas de granito por cada ojo. Aún se conserva un tramo de la calzada empedrada, con una anchura de unos 4 m.

Ubicación: dentro del trazado de la propia Cañada Real, al Norte de la carretera comarcal una vez salvado el arroyo.

Son varios los elementos que conforman este conjunto arquitectónico. La fuente se define por una cañería de bronce, que encauza las aguas subterráneas y se abre en un parapeto rectangular, ejecutado con sillares de granito, que remata en una forma arqueada. Con una talla excepcional, está ornamentado mediante dos semicírculos laterales rebajados, sirviendo para insculpir la fecha de inauguración del abrevadero: 1931. Bajo este sillar se localiza una laja, donde se abre el caño que vierte el agua sobre un piloncito esculpido en una única pieza de granito adosado al parapeto.

El pilón es de idénticas características a las del pilón de la fuente. De planta rectangular (70 cm de largo, 55 cm de longitud y 10 cm de grosor), rebajándose su interior para contener el agua que directamente cae del caño; este sería el lugar en que se colocarían los recipientes –cántaros– para surtir de agua a la población. Desde este pilón, mediante un canalito tallado en un sillar, se conduce el agua a un pilón cuadrangular (1´80 m de lado) logrado a partir de grandes sillares de granito y que sirvió para que las bestias abrevasen.

Por una abertura se vierte el agua sobrante a una atarjea, talladas en bloques de granito. El agua se encauza hasta un aljibe excavado en la superficie. El caño de abastecimiento se abre en un parapeto de mampostería, sobresaliendo sobre la cota de suelo unos 30 cm. El pilón, con forma de casquete esférico, queda definido por toscas lajas de granito que quedan a ras de suelo. Este aljibe sirvió de balsa para el riego de las huertas próximas.

Ubicación: Calle Escuelas.

El conjunto consta de:

  • Fuente. Cuerpo rectangular o sillar de granito en el que se abre el caño que abastece la fuente y los pilones. Está ornamentado con dos semicírculos, rebajados, en ambos ángulos superiores, que recuerdan a la decoración del sillar, en que se encuentra la fecha de fábrica, de los otros abrevaderos de la localidad.

Un pequeño pilón queda adosado al parapeto de la fuente, en el que vierte directamente el agua del caño y que sirve de transición al primer pilón. Es de idénticas características al pilón de los otros abrevaderos, luego hay que concluir que tienen una misma cronología (1931).

Sirvió, además de para alimentar al abrevadero, para el abastecimiento doméstico de la población.

  • Abrevadero. Adosado a su extremo meridional se desarrolla un pilón, de planta rectangular, con una buena fábrica de sillares graníticos y que serviría como abrevadero de ganado. El agua sobrante de este pilón se vierte sobre lo que sería el lavadero, el cual se desarrolla inmediatamente a los pies de este pilón.
  • Aljibe o embalsamiento de agua excavado en el terreno, de similares características al del otro abrevadero. Tiene forma ovalada, habiendo sido ejecutado mediante toscas lajas de granito, que no sobresalen sobre la cota de suelo y que se colocan de manera inclinada. Sirvió para el riego de las huertas circundantes, y lo hace mediante un reguero.

El contorno se encuentra enlosado con toscas lajas de granito que intentan evitar los barros.

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