Muñana

Datos generales

Altitud:  1169 m
Superficie:  33,61 km²

Núcleos de población:

Arquitectura tradicional

En ladera, el caserío de Muñana se extiende por el piedemonte de la vertiente meridional de la Sierra de Ávila o reborde septentrional del Valle Amblés.

Morfológicamente, el tejido urbano tiene una disposición ramificada, vertebrándose en torno al edificio más emblemático de la localidad, la iglesia parroquial, la cual se erige en el centro de la localidad. Esta plaza es el único espacio abierto del caserío tradicional que puede ser así considerado. En esta misma plaza, en cuyo centro se localiza la fuente de La Plaza (1933), se erigen, al margen del nuevo Ayuntamiento (levantado en el solar ocupado anteriormente por el antigua ayuntamiento y cárcel), otra serie de edificios simbólicos para la localidad: escuela de párvulos (en cuya fachada se contiene el Pleito con Grajos y Múñez), posada y casa parroquial; también se levantaba el pósito o silo, edificio que ya ha desaparecido.

El caserío se conformó por la yuxtaposición de manzanas, creándose calles estrechas y sinuosas, que afluyen a otras que podrían considerarse principales, y que convergen en la plaza de principal.

Mencionar el barrio de finales del S.XIX-principios del S.XX que se desarrolla al Sur de la plaza principal, y cuya tipología no responde a la arquitectura vernácula propia del lugar.

La colada de Peñaranda a Mengamuñoz discurre por el Oeste del caserío, incluso, delimitándole por su extremo SO. Esta vía pecuaria, con dirección Norte-Sur, desemboca en la Real Cañada Leonesa Occidental en el extremo meridional del término municipal de Narros del Puerto, allí donde también lo hace el cordel de Ávila, ya fusionado con el de Sonsoles. De Muñana hacia el Sur, hasta su afluencia en la cañada, donde esta se convierte en la N-502, el trazado ha sido reutilizado por la carretera autonómica AV-120; pero de Muñana hacia el Norte, dirección San Juan del Olmo, la colada conserva en su recorrido con hitos delimitando el trazado de 8-8´50 m de anchura, a una distancia de unos 50-100 m. Este trazado, que alcanza Peñaranda de Bracamonte supone una ramificación de la Calzada del Puerto del Pico cuando esta penetra en el Valle Amblés.

A mediados del S.XIX, Pascual Madoz, define Muñana como un pueblo con Ayuntamiento propio. Estaba constituido por 160-170 casas de inferior construcción, distribuidas en varias calles y una plaza. Los edificios más notables eran el Ayuntamiento, que servía de cárcel, la escuela mixta, una iglesia, dedicada a San Esteban Protomártir, y una ermita, cuya advocación se refiere a Nuestra Señora del Socorro. Múñez es su anejo.

Se incluye Muñana dentro de los núcleos de baja densidad y edificación con corral delantero del piedemonte septentrional del Sistema Central, concretamente el desarrollado en la vertiente Norte del Sistema Central. Dentro del modelo de vivienda serrana, el tipo de casa que caracteriza el tejido urbano es la de disposición arcaica con corral delantero profundo y pequeño cuerpo edificatorio y de fachada, con la vivienda al fondo del corral, ocultando su fachada a la calle.

Los hornos de pan eran particulares, ubicándose en la propia vivienda, en la cocina. Los vecinos menos pudientes, que no disponían de horno propio, cocían el pan en el de los vecinos a cambio, generalmente, de trigo. La construcción de estos hornos se hacía por encargo a personas especializadas, y estaban compuestos de chimenea, bóveda y puerta. Los materiales empleados para la bóveda eran el adobe y el barro. Para la solera del horno se empleaban piedras de granito, colocando debajo cenizas para conservar mejor el calor. El combustible utilizado se componía de ramos (almacenados en las tenadas –que en Muñana ya no se conservan-), chujarras y tomillos. La combustión se producía en la bóveda, pasando el humo por la puerta para salir por la chimenea.

Este tipo de arquitectura descrita se desarrolla, básicamente, en la mitad septentrional del casco tradicional, entendiendo la plaza como eje central. En la mitad meridional, por ser la expansión natural de la localidad, son mayores las transformaciones urbanísticas, siendo escasa la arquitectura popular conservada. Esta transformación viene dándose desde finales del S.XIX-principios del S.XX, momento en que se construye un interesante conjunto de viviendas que reflejan la pujanza económica de la localidad, al menos de algunos de sus habitantes. Se levantan en la calle Cestero y calle Setillo, arterias que afluyen a la plaza de la iglesia. Este tipo de viviendas se dan en localidades que tuvieron una cierta pujanza socioeconómica, representada por alguno de sus vecinos dedicados a actividades diferentes a las agrícolas (comercio, industria de la carne, …).

Se caracterizan por la fábrica muy cuidada, de sillarejo o mampostería de granito, encintada con mortero de cal, y refuerzos de sillares en esquinas y vanos, donde también se puede utilizar el ladrillo plano, sobre todo en las ventanas. Carecen de corral, que se sustituye por un pequeño patio lateral, con plantas arbustivas ornamentales, que queda visible desde el exterior, a través de rejerías.

De planta cuadrangular o rectangular, constan de dos plantas en alzado y con la fachada a la vía pública o al propio patio. Por lo general, se encuentran aisladas dentro del tejido urbano, sin constituir manzanas. Los vanos son cuantiosos y de tamaño suficiente. La cubierta puede ser a dos o cuatro aguas, empleándose teja curva. Los aleros están conseguidos con teja vuelta, si bien los más característicos son largos aleros, prolongación de los faldones, sujetados en ménsulas de madera, que vuelan notoriamente a lo largo de toda la fachada.

Muy característico es la rejería utilizada en las ventanas y en los pequeños balcones que se disponen a lo largo del segundo cuerpo de fachada y que se asientan en ménsulas de granito.

Bibliografía.

  • Benito Martín, F. (1998): Arquitectura tradicional de Castilla y León, V. I y II, Salamanca.
  • González-Hotaria, G. et alli (1985): El arte popular en Ávila, Ávila.
  • Jiménez Ballesta, J. (1994): Historia de Muñana. Un lugar del Valle de Amblés. Algunos aspectos de Múñez, Ávila.
  • Madoz, P. (1845-1850): Diccionario geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones de ultramar. Ávila. Madrid.
  • Navarro Balba, J.A (2004): Arquitectura popular en la provincia de Ávila, Institución Gran Duque de Alba

Elementos de interés

A pesar de que Madoz se refiere a Muñana, a finales del S.XIX, como una localidad escasa en agua, distribuidas por el caserío y periferia, la localidad cuenta con varias fuentes ornamentales, pero que están erigidas sobre antiguos manantiales. La fecha de construcción de estas fuentes se coincide con el momento de construcción de las viviendas de de finales del S.XIX-principios del S.XX.

  • Fuente de la Manivela: en la calle Fuente, próxima a Los Lavaderos (actual tanatorio), por tanto en una zona periférica del caserío tradicional. Se conoce por este nombre por el sistema mecánico que permitía ascender el agua a la superficie sin más esfuerzo que el giro de la misma.

A las aguas de esta fuente se la han atribuido propiedades curativas en relación con enfermedades del hígado, bazo, etc. El agua fluye templada en invierno y fría en verano, manteniendo un caudal constante todo el año. Los lavaderos se abastecían desde este manantial.

La fábrica es de sillería de granito, constando de un cuerpo rectangular, en cuya mitad inferior se abren los tres caños por los que emana el agua. Los caños desaguan en un pequeño pilón, esculpido en una única pieza de granito, donde se colocarían los recipientes para tomar agua. Sobre los caños se insculpe la fecha de construcción, 1926, y el nombre del alcalde en cuyo mandato se erigió, Fernando Delgado.

El parapeto remata en una cornisa, desde el centro de la cual se levanta una suerte de frontón decorativo.

  • Fuente de la Serrada (calle Serrada). Conocida como fuente de los Pobres por ser construida a “hombro vecino”, es decir, por los vecinos, sin remuneración económica, teniendo que trabajar algunos más días que los demás, hasta saldar sus “deudas políticas” con las arcas municipales. Se construyó en sillería de granito: la parte inferior lo ocupa una pila sobreelevada de la superficie, en la que vierten dos caños abiertos en el cuerpo central, que está dividido en dos calles ocupadas por sendos arcos ciegos, con su respectivo caño. El cuerpo remata en una cornisa moldurada sobre la que se dispone un doble tímpano. En el inferior se inscribe la fecha de ejecución (año 1938).
  • Fuente de la Plaza. Fuente ornamental que, introducida en 1933, se levanta en el centro de la Plaza de la Iglesia. El agua se canalizó desde el arroyo Venero hasta un depósito que sirve de enlace a la fuente.
  • La Fuentecilla. En la calle Sauces, esta fuente también se abastece del arroyo Venero.
  • Pozo de la Plaza de D. Ángel Torres. Situado junto al busto del insigne muñanero. Hasta hace unos 50 años el agua se extraía mediante un molino de viento de 15 m de altura, el cual hacía ascender el agua hasta su parte más alta para, tras transcurrir por una tubería, llegar a un depósito que se encontraba en la plazuela de la Serrada, depositando el agua en unos tradicionales pilones donde abrevaban las bestias.

Bibliografía

  • Jiménez Ballesta, J. (1994): Historia de Muñana. Un lugar del Valle de Amblés. Algunos aspectos de Múñez, Ávila.
  • Madoz, P. (1845-1850): Diccionario geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones de ultramar. Ávila. Madrid.
  • Palomar de Las Zorreras. Se erige ya dentro de las laderas meridionales de la Sierra de Ávila.

Es de planta cuadrangular sin patio interior. La fábrica es de mampostería de granito, con refuerzo de sillares en las esquinas y encintado de mortero de cal. El tejado es a una sola agua que vierte sobre la fachada donde, orientada al mediodía, se abre el acceso. Rodeando el resto de frentes del tejado se levantan los guardavientos en ladrillo árabe dispuesto horizontalmente, permitiendo que las palomas se muevan por el tejado protegidas del viento. Bajo el alero se alinean los huecos palomeros en ladrillo árabe y sección cuadrangular.

  • Palomar del Ormazal. Entre los campos de cereal del fondo del valle se levanta y resalta un sencillo, pero elegante, palomar circular sin patio interior. El cuerpo es de planta circular y sección cilíndrica, enfoscado de blanco, color que únicamente se ve roto por la puerta de acceso y los nichos palomeros abiertos en la parte superior del cuerpo, sobre una cornisa de ladrillo, para el acceso de las palomas. La techumbre está protegida por un guardavientos, que también remata en una cornisa de ladrillo.

La finalidad de estas construcciones es dar cobijo a las palomas y facilitar el que aniden, teniendo como aprovechamiento los pichones para la mesa y la palomina para abono.

Se ubican a las afueras del casco urbano, coincidiendo con el que suelen tener tales estructuras a partir de la Edad Media, momento en que se legisla para que tales construcciones queden fuera de los cascos urbanos, evitando molestias a los ciudadanos.

Ubicación: C/ Sauces.

Como otros muchos pueblos de la comarca, Muñana contaba con su propia fragua para llevar a cabo los trabajos propios relacionados con los aperos de labranza y el herraje de las bestias, actividad esta última que se llevaba a cabo en el potro de herrar.

Responde a un pequeño recinto que forma parte de una manzana de inmuebles. De planta cuadrangular y una sola altura, se orienta al mediodía. La fábrica es de mampostería desconcertada de granito asentada con ripios, utilizando en las esquinas unos mampuestos de mayor tamaño y mejor desbastados, colocados a cuerda. El edificio no tiene subdivisiones internas; la techumbre está lograda mediante rollos de madera perpendiculares a la fachada, descargando en el muro medianero que comparte con el edificio contiguo. Los espacios entre los rollos se rellenan con piorno, sobre los que se coloca mortero de barro para asentar las tejas curvas.

En la fachada se abren la puerta y dos ventanas, si bien la ventana oriental fue abierta cuando ya el edificio no funcionaba como fragua. Puerta y ventana primigenias aparecen enmarcadas entre piezas de granito talladas a manera de sillares, compartiéndose uno de los elementos por los dos vanos. Puerta y contraventanas son de madera. Las ventanas aparecen enrejadas.

De su interior han desaparecido todos los elementos relacionados con la actividad inicial del edificio.

Ubicación: C/ de la Fuente, en el camino que conduce a la fuente de la Manivela.

Como en la mayoría de las localidades, el potro de herrar se emplaza en las afueras de la localidad, allí donde se evitaban molestias a los vecinos, a la vez que sería más fácil de realizar los trabajos ganaderos relacionados con el herraje. Sin embargo, queda relativamente alejado de la fragua, la cual, excepcionalmente, se encuentra en el interior del caserío. Fue de uso público, relacionado directamente con la actividad de la fragua.

Consta de 4 bloques monolíticos de granito de 1´90 m de altura, bien desbastados, y no evidenciándose, como en otros potros de la comarca, las huellas de las cuñas de cantería. Se han repuesto las dos vigas transversales de madera: la que sujetaría las correas de cuero o cinchos y la opuesta o rodillo. También el yugo. En la superficie se hincan cuatro pequeños bloques de granito, donde el animal pondría las patas para su herraje.

Ubicación: la posada es uno de los edificios singulares que se encuentran en la plaza principal o plaza de la Iglesia; la venta se levanta junto a la N-110.

VENTA. La carretera N-110, a su paso por las distintas localidades, se encuentra salpicada de pequeñas ventas que, cuando los desplazamientos se hacían en caballerías y carruajes, sirvieron de hospedaje a los viajeros y comerciantes; a partir de la segunda mitad del S.XIX, cuando los medios de transporte lo hicieron posible, cumplieron una segunda importantísima función: recepcionar el correo postal de Muñana, Múñez, Grajos, …

El cuerpo principal, la venta propiamente dicha, es un edificio de una sola altura y planta rectangular, con la fachada abierta a la carretera. Está fabricado en mampostería de granito con un encintado de mortero de cal que, en algunos espacios, se convierte en revoco. Se accede por una amplia puerta enmarcada con jambas y dintel, en granito de una sola pieza bien tallado. Una pequeña ventana se abre a cada lado de esta, también enmarcadas en piezas de granito. El caballete del tejado, a doble agua, se dispone paralelo a la fachada, levantándose en su extremo oriental una gran chimenea troncopiramidal revocada con mortero de cal. A ambos lados de la puerta, a la solana, se disponen poyos de granito. Perpendicular a este edificio se dispone otro gran cuerpo, con el mismo tipo de fábrica en los paramentos. Su anchura es toda la contrafachada de la venta, lo cual obliga a emplear en la cubierta unos largos faldones, poco habituales en la zona, y, para que la caída sea la apropiada, los paramentos laterales de este cuerpo son muy bajos en comparación con la venta; por el contrario, cuenta con un gran hastial. Este espacio estaría dedicado a la estabulación de las bestias, a graneros, pajares,…

POSADA. En la plaza central de Muñana (único espacio que puede ser entendido como tal, distribuyendo el tejido urbano) se levantan, rodeándola y dándola personalidad, una serie de edificios de interés: la iglesia parroquial, la escuela de párvulos, el ayuntamiento (aunque ya de nueva construcción), el desaparecido silo o pósito y la posada. Todos estos edificios y su distribución hacen de este espacio una “gran plaza”, con una articulación desconocida en el resto del valle.

La posada es uno de los edificios que define la plaza por el Este, formando parte de una manzana de inmuebles. La fábrica es de mampostería de granito desconcertada, asentada con ripios y encintada con mortero de cal, reforzada en sus extremos con mampuestos de mayor tamaño bien desbastados. Se caracteriza por la fachada, antecedida por un portalillo.

El caballete se dispone perpendicular a la fachada, creando un hastial del que parte el porche que recorre toda la fachada. Se sujeta sobre tres grandes monolitos de granito, toscamente desbastado, de unos 2,40 m de altura. La techumbre se logra con rollos de madera que parten del propio hastial y descargan en vigas que descansan en los monolitos. Bajo el portalillo se abren dos puertas y dos ventanas. Los poyo de granito permitían el descanso y la conversación.

Bibliografía.

  • Jiménez Ballesta, J. (1994): Historia de Muñana. Un lugar del Valle de Amblés. Algunos aspectos de Múñez, Ávila.

Ubicación: periferia del casco urbano, en el camino de Ávila. Se adosa al edificio el cementerio viejo, clausurado en 1925.

El origen de esta ermita se remontaría al S.XV; sobre la primitiva construcción, a finales del S.XVII, se construyó la hoy existente.

Es de nave única con planta rectangular (20 m de largo X 7 m de fachada), con paramentos de mampostería encintada. Esquinas y vanos se refuerzan con sillería. La puerta de acceso se sitúa al Norte, configurada por un gran arco de medio punto y antecedida por un pórtico sostenido por tres columnas. Sobre la puerta se levanta una pequeña espadaña rectangular con un arco central del que tañe un cimbanillo; está rematada con adornos de bolas y un diminuto frontón. Este cuerpo rectangular se levanta desde otro pequeño cuerpo macizo.

La cabecera es de planta octogonal, con cubierta de madera y decorada con rombos y figuras multiformes, estrellas, símbolos solares y cruces, característicos del S.XVIII. Un arco de medio punto separa la Capilla Mayor del resto de la nave. La techumbre se rehizo con posterioridad a la construcción, tal vez por algún incendio.

Cuenta con un retablo barroco dorado, en cuyo centro se abre una hornacina de medio punto, entre columnas salomónicas, adaptado al quiebro de la planta de la capilla de forma octogonal. Todo el retablo está recubierto de menuda y rizada decoración vegetal entre cabecillas de querubines (mediados del S.XVIII). En el ático se halla la imagen de Cristo Crucificado (¿S.XVI?).

Bibliografía.

  • Jiménez Ballesta, J. (1994): Historia de Muñana. Un lugar del Valle de Amblés. Algunos aspectos de Múñez, Ávila.

Ubicación: Calle Nueva, frente a la iglesia.

De este edificio resta lo que habría sido el dintel de su puerta principal, donde se podía leer: “PÓSITO PARA LOS/ BEZINOS DE MUÑA/NA Y SUS ANEJOS/ AÑO DE 1773”. Este establecimiento municipal, de antiguo origen, estaba destinado a mantener el acopio de granos y el prestarlos en condiciones módicas a labradores y vecinos.

A mediados del S.XX, cuando aún se mantenía en pie, los ganaderos lo utilizaban como sala de despiece de los animales que, habiendo sufrido algún accidente, el veterinario ordenaba su sacrificio.

Recolocado a la inversa y en contacto con el suelo, actualmente el dintel queda incluido en el paramento del nuevo edificio levantado donde antes se erigía el pósito.

Bibliografía.

  • Jiménez Ballesta, J. (1994): Historia de Muñana. Un lugar del Valle de Amblés. Algunos aspectos de Múñez, Ávila.

Ubicación: puerta de entrada de la antigua Escuela de Párvulos, situada en la plaza principal de la localidad (plaza de la Iglesia).

La falta de tierras por parte de los pueblos del valle, ante el aumento de la población, fue la causa de los pleitos que, en el S.XVIII, Muñana mantuvo con las vecinas localidades de Múñez (anejo de Muñana) y Grajos (hoy San Juan del Olmo). Estos pleitos quedan plasmados en las inscripciones contenidas en los sillares que, a manera de jambas y dintel, se disponían enmarcando la puerta de entrada de la antigua escuela de párvulos, situada en la plaza de la Iglesia. Como quiera que las nuevas instalaciones del Ayuntamiento se han construido en el lugar donde se encontraban los elementos pétreos, estas se recolocaron en el mismo orden y forma que tenían en la escuela (que no en origen, cuando estarían emplazadas en el antiguo Ayuntamiento). Todo lo concerniente a estos pleitos se encuentra en dos tomos que se guardan en el archivo del ayuntamiento de Muñana.

PLEITO DE MUÑANA CON GRAJOS. AÑO 1726. La referencia a este pleito se da en la inscripción que figura grabada sobre el dintel de la puerta, siendo su contenido el siguiente: “ENTRE MUÑANA Y GRAJOS UBO PLEI/TO SOBRE PASTOS COMUNES Y LE GANO/ MUÑANA SE TRAJO EXECUTORIA/ AÑO DE 1726”.

PLEITO DE MUÑANA CON MÚÑEZ. AÑO 1765. Este pleito tuvo lugar casi cuarenta años después. El texto alusivo a este segundo pleito está distribuido en cuatro sillares superpuestos, separados y apoyados sobre otros dos que sirven de base, y todas a manera de dinteles sustentando a la que hace referencia al pleito de grajos. La lectura debe hacerse de izquierda a derecha entre las piedras situadas a un mismo nivel. El texto es el siguiente: “MUÑANA/ Y DON FRANCIS/CO GODINEZ Y/ MUÑEZ HU/BO PLEITO/ SOBRE JURIS/DIZION Y/ SEPARACION/ DE TERMINOS/ Y LE GANO MUÑA/NA: SE TRAJO E/XECUTORIA/ AÑO DE/ 1765”.

Bibliografía.

Jiménez Ballesta, J. (1994): Historia de Muñana. Un lugar del Valle de Amblés. Algunos aspectos de Múñez, Ávila.

Característico de Muñana era la producción de tejas, ladrillos y adobes. Contaba con cinco tejares y un horno de cacharrero o alfar para la cocción de la vajilla común (pucheros, cazuelas, botijos, etc). Este último y el tejar de Antonio Hernández Aller aún se mantienen en pie.

El tejar de Antonio Hernández Aller es un edificio aislado, levantado a las afueras del caserío. De planta rectangular y una única altura, aunque con sobrado muy desarrollado. La cubierta es a doble agua, con los vanos abiertos en la fachada: en la mitad occidental se abre una puerta carretera (necesaria para el acceso de carros al recinto artesanal) con dintel de madera y jambas a base de sillares; en la mitad Este se abren dos pequeñas ventanas, enmarcadas entre sillares de granito, y entre ambas una puerta, de doble hoja de madera, también enmarcada por piezas de granito bien talladas. La fábrica es de mampostería desconcertada de granito con encintado de mortero de cal, utilizándose, puntualmente, ladrillo árabe y adobe.

La planta baja estaría dedicada a taller u “obrador”, donde estarían los tornos y se dispondrían las piezas, ya torneadas, para su secado. La planta sobrado tendría la misma finalidad. En el exterior estaba la era o “sobaero”, con una superficie empedrada de cantos rodados.

El horno está trasdosado al edificio en su mitad occidental trasera (por tanto, en el corral), sobresaliendo, sobre la línea de paramento del edificio. El horno, de barro, queda encerrado dentro de una estructura de planta cuadrangular con fábrica de mampostería de granito concertada tomada con mortero de barro. Es de tipo céltico de criba al descubierto, quedando dividido en dos cuerpos: el hogar o caldera, situado en la parte inferior, y la cámara u horno, en la planta superior. El piso o criba, entre los dos cuerpos, con múltiples agujeros que actuaban como filtros por donde corría el fuego, evitaba que pasasen las cenizas del hogar a la cámara. La cámara está recubierta de ladrillos, y el hogar empotrado en el suelo.

El horno del Cacharrero o alfar, en contraposición a los tejares, se encuentra en el interior del caserío, formando parte de la vivienda del artesano. Consta de varias dependencias y construcciones:

  • El taller u “obrador”, acondicionado en la planta baja de la vivienda. Aquí se encontraría el torno, así como el espacio destinado a colocar las piezas, ya torneadas, para su secado.
  • En el corral, al aire libre, se localizan hasta 3 pilas rectangulares para el barro.
  • También en el corral se ubica el horno de tipo céltico de criba descubierto.

Bibliografía.

  • Jiménez Ballesta, J. (1994): Historia de Muñana. Un lugar del Valle de Amblés. Algunos aspectos de Múñez, Ávila.
  • González-Hotaria, G. et alli (1985): El arte popular en Ávila, Ávila.
  • Klem, A (1962): “La cultura popular en Ávila”, Anales del Instituto de Lingüística, T.VIII.

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