munopepe Muñopepe

Muñopepe

Datos generales

Altitud:  1118 m
Superficie:  6,02 km²

Arquitectura tradicional

Morfología urbana de Muñopepe

Muñopepe se asienta en el pie de monte de la Sierra de Ávila o reborde septentrional del Valle Amblés. En este punto, las primeras estribaciones de la sierra de Ávila aparecen exentas de vegetación arbórea, del típico encimar que singulariza buena parte de este sistema, caracterizándose por el monte bajo y los berrocales graníticos. Esta abundancia de granito favoreció, tiempo atrás, una floreciente actividad relacionada con la extracción de granito.

Morfológicamente, el tejido urbano tiene una disposición en espina de pez. articulándose en torno al camino que comunicaba el valle con la Sierra de Ávila. De esta vía principal parten callejuelas estrechas. El caserío queda conformado por la yuxtaposición de manzanas irregulares, individualizadas por calles angostas que desembocan en la calle principal.

Pascual Madoz, a mediados del S.XIX, se refiere a este núcleo como localidad con ayuntamiento propio. Tiene 30 casas inferiores, incluso la del ayuntamiento, dos fuentes de buenas aguas, utilizadas por los vecinos para sus usos, y una iglesia parroquial (San Vicente Mártir). Tiene por anejo La Serrada. El cementerio está en paraje que no ofende la salud pública.

Tipología de viviendas de Muñopepe

Se incluye Muñopepe dentro de los núcleos de baja densidad y edificación con corral delantero del piedemonte septentrional del Sistema Central, concretamente el desarrollado en la vertiente Norte del Sistema Central. Dentro del modelo de vivienda serrana, el tipo de casa que caracteriza el tejido urbano es la de disposición arcaica con corral delantero profundo y pequeño cuerpo edificatorio y de fachada, con la vivienda al fondo del corral, ocultando su fachada a la calle.

Bibliografía.

  • Benito Martín, F. (1998): Arquitectura tradicional de Castilla y León, V. I y II, Salamanca.
  • González-Hotaria, G. et alli (1985): El arte popular en Ávila, Ávila.
  • Madoz, P. (1845-1850): Diccionario geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones de ultramar. Ávila. Madrid.
  • Navarro Balba, J.A (2004): Arquitectura popular en la provincia de Ávila, Institución Gran Duque de Alba

Elementos de interés

Iglesia de San Vicente, Muñopepe

La fábrica es de mampostería de granito con refuerzos de sillería en esquinas y vanos. Litúrgicamente orientada, la cabecera es rectangular, con armadura tosca… leer más

S.XVII-XVIII

En diferente estado de conservación, se conservan las 14 estaciones; una en el atrio de la iglesia, dedicada, en 1680, por Juan de la Parra y su mujer Antonia Jiménez. La segunda en el camino a la iglesia. Ambas completas, tipológicamente son de peana troncopiramidal asentada sobre base escalonada que representa el monte Gólgota; desde la peana se erige la cruz, muy esbelta la localizada en el atrio de la iglesia.

Las restantes se disponen en el camino a La Serrada, manteniendo una distancia muy variable entre sí. 6 de ellas conservan la cruz; de las restantes queda la peana, que responde al tipo troncopiramidal (5) y al tipo cilíndrico (8), que se caracterizan por presentar, en ocasiones, dos muescas laterales. Únicamente tiene campo epigráfico la penúltima que, de peana troncopiramidal sobre base escalonada, es la cruz más esbelta de todo el recorrido. El material empleado es el granito berroqueño, extraído de las canteras de Muñopepe.

El Vía Crucis representa el recorrido, ante catorce cruces o estaciones, de los episodios que hizo Jesús con la cruz a cuestas desde la casa de Pilatos hasta el Calvario. Todos los Viernes Santo eran recorridas en procesión.

Las diferentes estaciones quedan representadas por cruces de piedra sobre peana, algunas con una inscripción que constata el año y el nombre de quien donó la cruz.

Ubicación: Fragua y potro de herrar se levantan en una parcela de propiedad municipal, situada al NE de la localidad.

El oficio de herrero y herrador, unido en la misma persona, era crucial dentro del ámbito rural, en el que la base de la economía era la agricultura y ganadería. El herrero producía herramientas y útiles, y el herrador fabricaba las herraduras. La relevancia de estas actividades hicieron que los ayuntamientos poseyeran una fragua y un potro de herrar, que cedían gratuitamente al artesano para que prestase el servicio.

En el caso de Muñopepe, cuya población, hasta no hace muchos años, ha estado íntimamente ligada a la explotación de las canteras de granito, el oficio de herrero toma una doble importancia, ya que será este artesano quien modele el utillaje para la explotación de las canteras, como es el caso de las de Pradomojado, de donde se extrajeron muchos de los adoquines que aún hoy pisamos en la calles de la ciudad de Ávila. En estas canteras, ya en desuso, aún pueden visualizarse los testimonios de esta actividad en forma de acumulaciones de rajos, rocas fragmentadas, líneas de cuñeros sobre berrocales, …

Fragua y potro de herrar han sido restaurados y puestos en valor.

Potro de herrar

Como en la mayoría de las localidades, el potro de herrar se encuentra a las afueras de la localidad, junto a la fragua, recinto artesanal con la que está directamente articulado. En el caso que nos ocupa, fragua y potro se ubican al NE del caserío y relacionado con un pequeño curso de agua, recurso hídrico fundamental en el desarrollo de la activad de la fragua. Como su propio nombre indica se utilizó para el herraje de las bestias relacionadas con las actividades agropecuarias. De propiedad comunal, podía ser utilizado por todos los vecinos.

Consta de 4 bloques monolíticos de granito de 1,50 m de altura, muy toscamente desbastados, conservando incluso las huellas de las cuñas de cantera. Mantiene los tres elementos de madera:

  • El yugo que sirve como soporte donde atar los cuernos del animal. Servía de soporte para atar los cuernos del animal.
  • Dos vigas laterales, uno fijo y otro giratorio, llamado rodillo, el cual tiene la facultad de actuar como tal, girando y tirando de los cinchos hasta que se eleva la res.

La viga transversal se acopla en agujeros cuadrangulares, mientras que el rodillo se dispone en orificios circulares (lo que permitiría la rotación del elemento). El yugo va ensamblado en huecos cuadrangulares, pero en la zona central de los correspondientes monolitos, mientras que el resto de perforaciones se abren en la parte superior de los bloques.

En el suelo se encastran cuatro pequeños bloques de granito donde se colocaban las patas del animal (dos delanteros y dos traseros). Tienen insinuada la forma de la pezuña.

Una peculiaridad de este elemento de uso común es su escasa altura, la cual pudiera ser una de las razones por las que nunca se usó el potro, construido, según noticias orales, a mediados del S.XX, momento en el que parece que se ejecutó la reforma de parte de la fachada de la fragua.

Fragua

Como las fraguas de otros muchos pueblos de la comarca, este taller aparece enumerado en el Diccionario de Bleiberg de mediados del S.XX.

El inmueble queda aislado y exento, en las afueras de la localidad. Es un pequeño edificio de planta rectangular, orientado al mediodía. Está construido a la manera propia de la arquitectura vernácula de la localidad, en mampostería de granito en seco asentada con ripios. Las aristas y vanos se refuerzan con mampuestos de mayor tamaño. El dintel y umbral de la puerta son elementos de granito tallados a manera de sillarejo; las jambas se logran con mampuestos similares a los de las aristas. El enmarcado del ventanuco también se ejecuta con un único elemento de granito toscamente desbastado. Parte del hastial oriental, la parte más antigua, presenta un cubriente encintado de mortero de cal.

No tiene subdivisiones internas y es de planta única. Estructuralmente está resuelto con cuatro muros exteriores, sobre dos de ellos (Este y Oeste) se apoya una viga maestra, fortalecida por otras dos laterales de similares características; perpendiculares a esta se sitúan las correas de madera acodadas sobre la citada viga y apoyadas en los otros dos muros. Las correas sirven de apoyo a los cabrios de rollizo sobre los que están clavadas las ripias, cuna de la cubrición de teja árabe. El tejado es a doble agua, con el caballete paralelo a la fachada.

Al margen de la puerta de acceso (abierta en la fachada en su mitad oriental), el único vano es una minúscula ventana abierta en la pared meridional, al Oeste de la puerta. La puerta es una única hoja de madera.

El edificio, en la primera mitad del S.XX, fue reparado. Estos trabajos se centraron en la fachada, donde se repuso parte de la mampostería que se habría desplomado.

En el interior se conservan todos los elementos propios de este tipo de talleres artesanales:

a. Adosado al paramento Oeste, ocupando una posición central, se encuentra el hogar o fragua propiamente dicho, desde donde se levanta la chimenea, manifestada al exterior en una pequeña chimenea troncopiramidal construida con ladrillos revocados con mortero de cal. El lugar donde se encendía el fuego se conformó mediante grandes mampuestos de granito colocados horizontalmente y toscamente tallados; la campana está ejecutada con adobes, revocados con mortero de cal.

El lateral septentrional de la chimenea fue parcialmente roto cuando se cambia de fuelle, abandonándose el fuelle primigenio y adquiriéndose otro, de menores dimensiones, que avivará el fuego por el lateral opuesto.

b. El fuego era avivado por un gran fuelle, que también se preserva. Aparece sujeto, por su parte trasera, a un rollo de madera que va del suelo a la cubierta; el fuelle introduce el pitorro por el muro lateral de la pira. El deterioro del fuelle se produjo antes del cese de la actividad, lo que obligó a la adquisición de otro, de menores dimensiones y distinta tipología, que enardecerá el fuego por el lateral opuesto del hogar.

c. El yunque se dispone sobre un grueso tronco de madera ocupando una posición central.

d. Junto a la fragua, y adosada el paramento Norte, se emplaza la pila, tallada en una única pieza de granito, utilizada para enfriar las rejas y herraduras; es la de mayores dimensiones. Una segunda pila de granito, también tallada en un único bloque, serviría para templar los elementos de hierro. Una tercera pequeña pila se emplearía para enfriar los punteros, fundamentales en la cantería, actividad con una enorme relevancia en la economía de esta población.

e. Algunas herramientas empleadas en la actividad y elementos producto de esta labor se dispersan por el habitáculo.

f. En la pared oriental, en su ángulo NO se abre un orificio en la base del muro que, a través de una pieza de atarjea, permite el acopio de agua desde el exterior, el cual procedía de un pequeño embalsamiento con agua conducida desde el curso fluvial ya referido.

Bibliografía.

  • Bleiberg, G. y Quirós Linares, F. (1956-1961): Diccionario geográfico de España, Madrid.

La Atalaya y Canto del Cuervo

El término municipal de Muñopepe alberga una riqueza arqueológica de gran significado dentro del mundo científico, máxime tras el descubrimiento, en el año 2000, de la estación de pintura rupestre … leer más

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