narros-del-puerto Narros del Puerto

Narros del Puerto

Datos generales

Altitud: 1148 m
Superficie: 10,37 km²

Arquitectura tradicional

Morfología urbana de Narros del Puerto

Narros del Puerto se asienta sobre un altozano dominante, en la margen izquierda del río Aulaque y en un punto transicional entre la llanura del valle y las primeras estribaciones de La Serrota.

Morfológicamente, el tejido urbano tiene una disposición ramificada, generando espacios vacíos que, por su desarticulación, no pueden considerarse plazas propiamente dichas.

Pascual Madoz, a mediados del S.XIX, se refiere a este núcleo con 30-35 casas inferiores, incluso la del ayuntamiento, en la que se encontraba la cárcel; con escuela de instrucción primaria mixta y cementerio en paraje que no ofende a la salud pública. Varias fuentes al mediodía del caserío surtían a la población.

Tipología de viviendas de Narros del Puerto

Se incluye Narros del Puerto dentro de los núcleos de baja densidad y edificación con corral delantero del piedemonte septentrional del Sistema Central, concretamente el desarrollado en la vertiente Norte del Sistema Central. Dentro del modelo de vivienda serrana, el tipo de casa que caracteriza el tejido urbano es la de disposición arcaica con corral delantero profundo y pequeño cuerpo edificatorio y de fachada, con la vivienda al fondo del corral, ocultando su fachada a la calle.

Destacable es la disposición de algunas manzanas en “fondo de saco”, esto es, varias viviendas y edificios auxiliares se abren a un espacio común que, abierto a la vía pública por un callejón, funciona como corral común.

De cronología más avanzada son algunas viviendas con la fachada abierta a la vía pública y corral trasero, propias de las áreas cerealistas al norte de la Sierra de Ávila, si bien al sur de la sierra el material empleado es el granito y en La Moraña el ladrillo y adobe.

La calle Regadera, pavimentada con irregulares losas de granito desgastadas por el tránsito, conserva un rústico sistema de canalización de aguas que, ejecutado con mampuestos y trazado por el centro de la calle, es sorteado por pequeños pontones logrados a partir de grandes losas graníticas.

Bibliografía.

  • Benito Martín, F. (1998): Arquitectura tradicional de Castilla y León, V. I y II, Salamanca.
  • González-Hotaria, G. et alli (1985): El arte popular en Ávila, Ávila.
  • Madoz, P. (1845-1850): Diccionario geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones de ultramar. Ávila. Madrid.
  • Navarro Balba, J.A (2004): Arquitectura popular en la provincia de Ávila, Institución Gran Duque de Alba

Elementos de interés

Casa parroquial

Ubicación: calle Regadera

Casa palaciega de planta rectangular y dos alturas, con la fachada abierta al mediodía, al río Aulaque. Del S.XVIII, está construida en mampostería de granito con un encintado de mortero de cal muy cubriente; las aristas se refuerzan con grandes mampuestos, y los vanos con sillería. El dintel de acceso contiene un motivo heráldico inconcluso.

Al margen de la puerta de acceso, de grandes dimensiones y cierta monumentalidad, el resto de vanos son de pequeñas dimensiones y muy escasos, lo que ocasiona una imagen robusta al edificio. El tejado se corona con una chimenea troncopiramidal revocada con mortero de cal.

Posteriormente, a la contrafachada, se adosó otro volumen, actualmente utilizado como lugar de culto.

El edifico quedaba contorneado por un cercado que abarcaba otras construcciones auxiliares, actualmente arruinadas, pero que conservan cierto encanto decimonónico.

El oficio de herrero y herrador, casi siempre unido en la misma persona, era crucial dentro de un ámbito rural en el que la base de la economía era la agricultura y la ganadería. El herrero producía herramientas y útiles agrícolas, ganaderos, domésticos,…, y el herrador fabricaba las herraduras para las bestias. La relevancia de estas actividades hizo que los ayuntamientos poseyeran una o varias fraguas, y un potro de herrar, que cedían gratuitamente al artesano para que prestase el servicio.

Potro de herrar: calle Mayor

Como en la mayoría de las localidades, el potro de herrar (recientemente restaurado) se encuentra a las afueras de la localidad, en este caso alejado de la fragua, recinto artesanal con el que estuvo directamente relacionado. Como su propio nombre indica se utilizó para el herraje de las bestias relacionadas con las actividades agropecuarias.

La estructura cuadrangular, tras la restauración, ha quedado protegida bajo un tejadillo. Conserva todos sus elementos:

  • 4 bloques monolíticos de granito, muy toscamente desbastados, conservando las huellas de las cuñas de cantera. Estos monolitos crean un espacio cuadrangular abierto donde se sujetaría al animal.
  • Elementos de madera:
    1. El yugo, que serviría como soporte donde atar los cuernos del animal.
    2. Las dos vigas laterales, uno fijo y otro giratorio, llamado rodillo, el cual tiene la facultad de actuar como tal, girando y tirando de los cinchos hasta que se elevaba la res.
  • En la base se disponen, encastrados, 4 bloques de granito, donde se colocaban las patas del animal (dos delanteros y dos traseros). Tienen un entalle para el acoplamiento de las patas.

Fragua: calle Tejería, en la margen izquierda del río Aulaque.

A las afueras de la localidad para evitar molestias, y junto al curso fluvial que le proporcionaba el agua necesaria en el proceso productivo.

Actualmente arruinada, era una pequeña edificación aislada, de planta rectangular y con una sola puerta de entrada. Estuvo construida a la manera propia de la arquitectura vernácula de la localidad, en mampostería de granito, con las esquinas reforzadas en gran mampostería. No disponía de subdivisiones internas y era de planta única.

Ubicación: calle Santa Teresa

La finalidad de estas construcciones es dar cobijo a las palomas y facilitar el que aniden, teniendo como aprovechamiento los pichones para la mesa y la palomina para abono.

Su ubicación generalizada es a las afueras del casco urbano, coincidiendo con el que suelen tener tales estructuras a partir de la Edad Media, momento en que se legisla para que tales construcciones queden fuera de los cascos urbanos, evitando molestias a los ciudadanos. Sin embargo, también los encontramos en el interior de los caseríos, formando parte de los edificios auxiliares, como es el caso de Narros del Puerto.

Adosado a un pajar, es de planta cuadrangular, construido en mampostería de granito encintada con mortero de cal y aristas reforzadas con mampuestos de gran tamaño, mejor desbastados. Remata en un tejado a una sola agua con guardavientos que, construido en ladrillo, proporciona a la paloma un lugar tranquilo y libre de vientos.

Ubicación: fuera del caserío, en la proyección en camino de la calle Tejera.

Edificio de planta rectangular y una única altura coronado en tejado a doble agua, con la fachada orientada al levante, donde se abre la puerta de acceso; la construcción carece de otros vanos.

La fábrica es en mampostería de granito encintada con mortero de cal, con esquinas y acceso reforzados con grandes sillares bien desbastados.

En el curso del río Aulaque, y dentro del término municipal de Narros del Puerto, se conservan las ruinas de un molino hidráulico de rodezno.

Está ejecutado en mampostería de granito tomada con mortero de cal. Conserva el sistema de captación de agua que conduce el agua del río hasta la cacera, ejecutada en sillarejos.

De la cacera el agua se emboca al cubo troncocónico de boca cuadrangular que, ejecutado en sillería de granito, permite que el agua tome la suficiente fuerza como para mover el rodezno. La robustez del cubo responde a la resistencia que había de ofrecer a la corriente de agua.

El molino consta de dos plantas: la baja o hidráulica, donde el agua mueve la rueda horizontal o rodezno, retornando al río a través del socaz; y sala de piedras, en la que tiene lugar la molienda. Este engranaje aún se conserva.

El molino de rodezno fue el tipo más utilizado en los ríos abulenses. El agua era captada en el río, en una presa o azud, y se encauzaba hasta el cubo mediante un sistema de canalización o de caz. El cubo haría aumentar el desnivel, y con ello la fuerza de caída del agua sobre el rodezno motriz.

El movimiento del rodezno es transmitido a la sala de molienda por el palahierro. El cereal se echaba en una tolva de madera que dirigía el grano sobre las piedras de moler: la solera o de base, de mayor tamaño y fija al suelo, y la muela, que giraba sobre la anterior impulsada por el palahierro, moliendo el grano.

La harina caía sobre unos esterones colocados en torno a las muelas. Tras ser retirada se cribada, eliminando los restos de cortezas y vainas. Por último, se almacenaba en costales (sacos).

Los molinos tradicionales para el cobro utilizaban el sistema de maquila: el dueño del molino se quedaba con un porcentaje de la harina obtenida en la molienda.

Ubicación: calle Mayor

Robusta cruz ejecutada en granito y asentada en peana cuadrangular con inscripción ilegible. Tipológicamente, por el diámetro de la cruz, difiere del común de numerosas cruces que salpican nuestra comarca, tanto en vía crucis, como en caminos e iglesias.

En Narros del Puerto no se tiene constancia de existencia de Vía crucis; es posible que proceda del atrio de la iglesia.

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