poveda Poveda

Poveda

Datos generales

Altitud: 1201 m
Superficie: 6,51 km²

Arquitectura tradicional

Morfología urbana de Poveda

Con una espectacular panorámica del valle, Poveda se emplaza en la ladera de las primeras estribaciones de la Sierra de Ávila, por tanto, en el reborde septentrional del Valle Amblés. El arroyo de los Nogales delimita el caserío por oriente. Otro elemento vertebrador del caserío fue la vereda a Vadillo de la Sierra, que delimita el caserío por poniente.

Morfológicamente, el tejido urbano tiene una disposición ramificada, generado a partir de un caserío agrupado en manzanas irregulares que generan amplios espacios vacíos que, por su desarticulación, no pueden entenderse como plazas.

A mediados del S.XIX, Pascual Madoz, detalla Poveda como una localidad con 80 casas de inferior construcción, la de ayuntamiento, cárcel, una fuente de buenas aguas y una iglesia parroquial (San Blas).

Tipología de viviendas de Poveda

Se incluye Poveda dentro de los núcleos de baja densidad y edificación con corral delantero del piedemonte septentrional del Sistema Central, concretamente el desarrollado en la vertiente Norte del Sistema Central. Dentro del modelo de vivienda serrana, el tipo de casa que caracteriza el tejido urbano es la de disposición arcaica con corral delantero profundo y pequeño cuerpo edificatorio y de fachada, con la vivienda al fondo del corral, ocultando su fachada a la calle.

Por su ubicación geográfica, de transición entre la vertiente Norte del Sistema Central y la llanura de la cuenca sedimentaria del Duero (La Moraña), el tipo anterior comparte espacio con el tipo de vivienda características de la llanura cerealista: construcciones que orientan la edificación principal, la vivienda, hacia la vía pública, localizándose los corrales en posición trasera. El material constructivo es el propio de la sierra, la mampostería de granito asentada con ripios y encintados de mortero de cal (en la llanura el material predominante, ante la ausencia de piedra, es el adobe).

Característicos son los pequeños portalillos que, en ocasiones, preceden la puerta de acceso. Puede suponer un sencillo cortavientos, con un paramento al Oeste de la puerta para cortar los vientos del Oeste.

Destacar la existencia de algunos elementos arquitectónicos que, procedentes del monasterio de El Risco, han sido reutilizados en construcciones de la localidad. El expolio de estos elementos se produce a partir de los procesos de desamortización del S.XIX.

Bibliografía

  • Benito Martín, F. (1998): Arquitectura tradicional de Castilla y León, V. I y II, Salamanca.
  • González-Hotaria, G. et alli (1985): El arte popular en Ávila, Ávila.
  • Madoz, P. (1845-1850): Diccionario geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones de ultramar. Ávila. Madrid.
  • Navarro Balba, J.A (2004): Arquitectura popular en la provincia de Ávila, Ávila.

Elementos de interés

El oficio de herrero y herrador, casi siempre unido en la misma persona, era crucial dentro de un ámbito rural en el que la base de la economía era la agricultura y la ganadería. El herrero producía herramientas y útiles agrícolas, ganaderos, domésticos,…, y el herrador fabricaba las herraduras para las bestias. La relevancia de estas actividades hizo que los ayuntamientos poseyeran una o varias fraguas, y un potro de herrar, que cedían gratuitamente al artesano para que prestase el servicio.

Potro de herrar

Ubicación: calle Egido.

Como en la mayoría de las localidades, el potro de herrar se encuentra a las afueras de la localidad, junto al cementerio viejo, en este caso alejado de la fragua, recinto artesanal con el que estaría directamente relacionado. Como su propio nombre indica se utilizó para el herraje de las bestias relacionadas con las actividades agropecuarias.

Constan de 4 bloques monolíticos de granito, muy toscamente desbastados, que, trazando un espacio cuadrangular, sirven para ensamblar otros elementos de madera: el yugo o soporte donde se ataban los cuernos del animal, y dos travesaños laterales, uno fijo (que no se conserva) y otro giratorio (rodillo), que servía para tirar de unos cinchos hasta que la res se elevaba. En la base se conservan 2 (los delanteros) de los 4 bloques de granito que, con un entalle en la cabecera, servían para colocar las patas del animal y facilitar el herraje. Debido a que los monolitos podían ofrecer peligro de desplome, estos fueron unidos y cosidos, por la parte cabecera, mediante barras de hierro que evitarían este riesgo. Con el mismo fin, en la parte media de los monolitos traseros, se apoyan sendos rollos de madera que se engarzan en unos orificios.

Para evitar el embarramiento, se generó una superficie empedrada con losas de granito.

Fragua

Ubicada en calle Fragua, junto al cauce del arroyo de los Nogales. En la periferia del caserío, para evitar molestias a los vecinos, y junto al curso fluvial que le proporcionaba el agua necesaria en el proceso productivo.

Recientemente rehabilitada, es una pequeña edificación adosada, por su hastial occidental, a otro edifico. De planta rectangular y con una sola puerta de entrada, así como un único pequeño vano a modo de ventana. Está construida a la manera propia de la arquitectura vernácula de la localidad, en mampostería de granito, con las esquinas reforzadas en gran mampostería. No tiene subdivisiones internas y es de planta única, si bien, y debido al desnivel del terreno, la construcción hubo de adaptarse. La cubierta es a doble agua, con una pequeña chimenea troncocónica, que se coincide, al interior, con la fragua propiamente dicha.

Ubicación: donde la calle Egido se proyecta en la vereda de Vadillo.

El cementerio se construye en mampostería de granito en seco, con las aristas reforzadas con grandes sillarejos dispuestos a soga y rematando en un pináculo decorativo. El acceso, orientado a poniente, supone una amplia puerta, enmarcada con grandes sillares y un dintel con inscripción, en el que consta el año de construcción 1883 y el promotor de la obra: Esta obra yzose S.D.Al D.S.EZEL M.D.A. MEZ año de 1883. Ocupando una posición central en el cementerio, se erige una cruz de Calvario.

La fecha de construcción del cementerio, alejado de la iglesia, coincidiría con el momento en que se decide sacar el cementerio del interior del templo.

Durante el último tercio del S.XVIII y principios del S. XIX tiene lugar en todo el país la transformación de los cementerios eclesiásticos en civiles-municipales, aunque en las zonas rurales este hecho tendrá lugar de una forma mucho más ralentizada. Las razones esgrimidas para realizar el cambio tenían mucho que ver con los nuevos principios sociales y morales que poco a poco fueron impregnando la sociedad, relacionados con el pensamiento ilustrado que, introducido por Carlos III, muy lentamente fue sustituyendo la preeminencia de una sociedad fuertemente sacralizada. A partir de 1830-35 se empieza a cumplir la norma que prohíbe enterrar en el interior, por lo que en muchas áreas rurales el camposanto se traslada al exterior de los templos o se construye un cementerio alejado de la iglesia, como es el caso de Poveda.

Lo más relevante es que el cementerio se construye adosado a un humilladero, a una pequeña ermita, de la que apenas existe memoria en la localidad y que cierra el cementerio por poniente.

La fachada, abierta al cementerio, está ejecutada con sillería de gran tamaño. Dos ventanas flanquean el acceso en cuyo dintel consta una inscripción fundacional, constando el mentor de la obra y el año, 1750. El resto de la fábrica es en mampostería de granito tomada con mortero de cal y aristas reforzadas en sillarejo. La cubierta no se conserva.

Abrevadero/fuente de la Vereda de Vadillo

Ubicación: a mediodía del caserío, en la vereda de Vadillo.

En sociedades cuya base económica era la ganadería, el disponer de infraestructuras públicas para que el ganado abrevase era fundamental, sobre todo en los meses de estío; también hubo de suponer punto de descanso para los rebaños trashumantes que fluía por la vereda. La fuente, como otras de la localidad, servició para el abastecimiento doméstico de agua, transportado en cántaros por las mozas.

Por hallarse en una pendiente, un parapeto de tosca mampostería sirve de muro de contención; en el centro, y causando un fuerte contraste, se eleva un paramento que, en rectángulo invertido, está ejecutado en perfecta sillería, sobresaliendo notablemente sobre el parapeto de mampostería. Remata en una cornisa moldurada, y, sobre ella, adornos dieciochescos, y en el pináculo central consta la inscripción fundacional, 1757.

Dos caños alimentan un pilón rectangular –abrevadero- que, perpendicular, se adosa al parapeto de sillería. Está ejecutado en grandes sillarejos a manera de losas. El contorno, para evitar el embarramiento, queda enlosado.

Fuente: a los pies de altozano sobre el que se eleva la iglesia, en la margen del acceso a la localidad

Un parapeto en mampostería de granito sujeta el terreno en pendiente; en los extremos del parapeto dos olas sobre peana ornamentales, que parecen traídas de otro lugar. En el centro se dispone la fuente, un bloque de granito rectangular, perfectamente tallado y rematado en semicírculo con inscripción fundacional, 1945; un rebaje moldurado delimita el espacio en el que se abre el caño. Queda flanqueado por dos elementos en sillería que crean una suerte de frontón partido.

Un pequeño pilón rectangular se adosa, por el lado largo, al parapeto, recogiendo directamente el agua de la fuente. El pilón queda ejecutado con 4 losas de granito a manera de sillarejos. El entorno queda empedrado.

Sirvió para el abastecimiento de doméstico de agua y también como abrevadero.

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