Sotalbo

Datos generales

Altitud: 1155 m
Superficie: 90,46 km²

Núcleos de población:

Arquitectura tradicional

Morfología urbana de Sotalbo

Sotalbo se asienta en el reborde meridional del Valle Amblés, a los pies de las primeras estribaciones de la Sierra del Zapatero (Sierra Peñalgüete).

Morfológicamente, el tejido urbano tiene una disposición celular, generando amplios espacios vacíos que, por su desarticulación, no pueden considerarse plazas.

Pascual Madoz, a mediados del S.XIX, se refiere a este núcleo con 130 casas distribuidas en 4 barrios, denominados Sotalbo, Riatas, Bandadas y Palacios. Hay casa de Ayuntamiento, que sirve también de cárcel y escuela de ambos sexos. Hay varias fuentes de buenas aguas de las cuales se utilizan los vecinos y una iglesia parroquial, Ntra Sra de la Purificación. Tiene un anejo en Mironcillo. El cementerio, situado al N, no perjudica la salud pública. Comprende dos despoblados titulados Los Lázaros y Belchos. … y en la cima de una elevada sierra un castillo, propiedad del Duque de Medinaceli, obra del tiempo del feudalismo; y le atraviesa el río Muñico, cuyas aguas dan impulso a las ruedas de 6 molinos harineros.

Tipología de viviendas de Sotalbo

Se incluye Sotalbo dentro de los núcleos de baja densidad y edificación con corral delantero del piedemonte septentrional del Sistema Central, concretamente el desarrollado en la vertiente Norte del Sistema Central. Dentro del modelo de vivienda serrana, el tipo de casa que caracteriza el tejido urbano es la de disposición arcaica con corral delantero profundo y pequeño cuerpo edificatorio y de fachada, con la vivienda al fondo del corral, ocultando su fachada a la calle.

Hay que destacar algunos inmuebles a los que se accede por puertas enmarcadas en sillería, una de ellas -Casa parroquial- con inscripción en el dintel y dos basas de columna flanqueando el acceso a manera de poyos. De procedencia desconocida, responden a modelos del S.XVI.

Bibliografía.

  • Benito Martín, F. (1998): Arquitectura tradicional de Castilla y León, V. I y II, Salamanca.
  • González-Hotaria, G. et alli (1985): El arte popular en Ávila, Ávila.
  • Madoz, P. (1845-1850): Diccionario geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones de ultramar. Ávila. Madrid.
  • Navarro Balba, J.A (2004): Arquitectura popular en la provincia de Ávila, Institución Gran Duque de Alba

Elementos de interés

Iglesia de Nuestra Sra. de la Purificación

Una inscripción en la viga de la tribuna reza que se acabó el cuerpo de la misma en el día 13 de noviembre del año 1689: “Acavose el cuerpo desta clesya en odias 13 novenvi ano de 1689 NS”leer más

Necrópolis excavada en la roca ‘Camas de los Moros’

Necrópolis constituida por dos sepulcros. El primero se abre en la cabecera de un bolo de granito dominante en el paisaje. Orientado O-E y de tipo antropomorfo, es un sepulcro de gran calidad, con el … leer más

Puente de Muñico

Trazado sobre el río Picuezo o Muñico, el puente de Muñico permite vadear al cordel, que une Sotalbo con Solosancho, el curso fluvial.

De tres ojos, y sin tajamares propiamente dichos, el vial se logra a partir de grandes lajas de granito que, toscamente talladas, cargan directamente sobre la fábrica de gran mampostería que individualiza los ojos, generando una estructura adintelada sin parapetos protectores.

La estrechez del paso actual no permitiría el tránsito de carros y carretas, intuyéndose que la anchura de la calzada, en origen, doblaría a la actual.

La fecha de fundación, 1893, queda inscrita en el frente de la losa central.

Molinos hidráulicos de rodezno

Jalonando el curso del río Muñico o Picuezo, dentro del término municipal de Sotalbo y en un muy desigual estado de conservación, se conservan las ruinas de cinco molinos hidráulicos de rodezno. Madoz, a mediados del S.XIX, cita hasta 6: “…y le atraviesa el río Muñico, cuyas aguas dan impulso a las ruedas de 6 molinos harineros”. Molino del Quemado, del Conde, de Abajo, es el nombre que se da a los que se encuentran en un estado de ruinoso, pero reconocible.

Están ejecutados en mampostería de granito tomada con mortero de cal, conservándose, en diferente estado de conservación, el sistema de captación que conduce el agua del río hasta las caceras, ejecutadas en sillarejos. De las caceras el agua se emboca al cubo troncocónico que, ejecutado en sillería de granito, permite que el agua tome la suficiente fuerza como para mover el rodezno.

Los molinos constaban de dos plantas: la baja o hidráulica, donde el agua movía la rueda horizontal o rodezno, retornando al río a través del socaz; y sala de piedras, en la que tenía lugar la molienda. Este engranaje aún se conserva en uno de ellos.

Comunicada con la sala de piedras, se abre otra estancia, donde habitaría el molinero. Destacar una jaculatoria insculpida en una de las jambas que definen la entrada a la sala de piedras.

El molino de rodezno fue el tipo más utilizado en los ríos abulenses. El agua era captada en el río, en una presa o azud, y se encauzaba hasta el cubo mediante un sistema de canalización o de caz. El cubo haría aumentar el desnivel, y con ello la fuerza de caída del agua sobre el rodezno motriz.

El movimiento del rodezno es transmitido a la sala de molienda por el palahierro. El cereal se echaba en una tolva de madera que dirigía el grano sobre las piedras de moler: la solera o de base, de mayor tamaño y fija al suelo, y la muela, que giraba sobre la anterior impulsada por el palahierro, moliendo el grano.

La harina caía sobre unos esterones colocados en torno a las muelas. Tras ser retirada se cribada, eliminando los restos de cortezas y vainas. Por último, se almacenaba en costales (sacos).

Los molinos tradicionales para el cobro utilizaban el sistema de maquila: el dueño del molino se quedaba con un porcentaje de la harina obtenida en la molienda.

Potro de herrar de Sotalbo

Ubicación: calle Barreros.

De uso público, se erige en lo que fue el Corral del Concejo, lugar de uso común que se utilizó para el apareamiento de las vacas con el toro de propiedad comunal. Como su propia denominación sugiere, sirvió para el herraje de reses vacunas y caballerías.

Consta de 4 bloques monolíticos de granito de 1,90 m de altura, que, con una talla más cuidada que en la mayoría de estas arquitecturas distribuidas por la comarca, trazan una estructura cuadrangular. Los monolitos, para dar mayor estabilidad a la estructura, fueron cosidos por la cabecera con láminas de hierro. Los elementos de madera se han perdido, quedando en los elementos de granito las hendiduras para el anclaje del yugo, que sirvió de soporte para atar las astas de la res; y de los elementos laterales, uno fijo y otro giratorio que, llamado rodillo, tenía la facultad de actuar como tal, girando y tirando de las correas o cinchos de cuero hasta que se elevaba la res. Los 4 bloques de granito encastrados en el suelo, servían para colocar las patas del animal; para un mejor ajuste, se practicaron hendiduras en la cabecera de estos pivotes.

Este importante elemento dentro de la economía tradicional del mundo rural se relacionaba directamente con la fragua, que en Sotalbo no se ha conservado.

Abrevaderos

Ubicación: calle Valentín Marín.

En sociedades cuya base económica era la ganadería, el disponer de infraestructuras públicas para que el ganado abrevase era fundamental, sobre todo en los meses de estío.

Un pilón rectangular, ejecutado en sillería de granito, cumplía esta función en Sotalbo. Se alimenta a partir de una fuente con un caño abierto en un parapeto que, tallado a manera de sillar, remata en una especie de frontón triangular. El caño vierte directamente en el pilón.

S.XVII-XVIII

El Vía Crucis representa el recorrido, ante catorce cruces o estaciones, de los episodios que hizo Jesús con la cruz a cuestas desde la casa de Pilatos hasta el Calvario. Todos los Viernes Santo eran recorridas en procesión.

Las diferentes estaciones quedan representadas por cruces de piedra sobre peana troncopiramidal, algunas con una inscripción que constata el año (entre la segunda mitad del S.XVII y primera del S.XVIII) y el nombre de quien donó la cruz.

El vía crucis de Niharra conserva las peanas de todas las cruces, si bien únicamente perviven 6 de las cruces primigenias; el resto han sido repuestas recientemente con motivo de su restauración y puesta en valor.

Se inicia en la iglesia parroquial de Ntra Sra de la Purificación para, tras recorrer 500 m, concluir en el cementerio, en el cordel que comunica Sotalbo con Solosancho.

Destaca la cruz de Calvario que se encuentra al inicio, en el atrio de la iglesia, cuya peana se eleva desde una base escalonada (3 peldaños) que representan el monte Gólgota. En el resto de cruces la peana se eleva a partir de una base sin escalonamiento.

Destacar una de las estaciones en cuya peana, como en la mayoría, consta inscripción con donante y fecha de donación, pero que, posteriormente, servirá para insertar una nueva cruz, cuya inscripción se constata en la barra vertical de la cruz: “Esta puso Antonio Ximenez. Año 1686”

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