vadillo-de-la-sierra Vadillo de la Sierra

Vadillo de la Sierra

Datos generales

Altitud: 1349 m
Superficie: 46,15 km²

Arquitectura tradicional

Morfología urbana de Vadillo de la Sierra

Escondido, Vadillo de la Sierra se asienta en un profundo y aislado vallejo de la vertiente septentrional de la Sierra de Ávila, surcado por el río Margañán. El caserío queda delimitado por el arroyo de Santa Lucía, gregario del río Margañán.

Morfológicamente, el tejido urbano tiene una disposición ramificada, vertebrándose en torno a un espacio abierto cuadrangular que, presidio por la casa consistorial, puede ser considerado como plaza por su articulación.

El caserío se conformó por la yuxtaposición de manzanas, creándose calles estrechas y sinuosas, que afluyen a otras que podrían considerarse principales, y que convergen en la plaza principal.

A mediados del S.XIX, Pascual Madoz, define Vadillo de la Sierra como un pueblo con Ayuntamiento propio. Estaba constituido por 100 casas de inferior construcción, la de ayuntamiento que sirve a la par de cárcel, escuela de instrucción primaria común a ambos sexos y una iglesia parroquial (el Santísimo Salvador); en las afueras se encuentra una ermita (Santísimo Cristo del Humilladero). El cementerio saludablemente situado. Una fuente de buenas aguas de que se utilizan los vecinos para sus usos. Un molino harinero.

Tipología de viviendas de Vadillo de la Sierra

Se incluye Vadillo de la Sierra dentro de los núcleos de baja densidad y edificación con corral delantero del piedemonte septentrional del Sistema Central, concretamente el desarrollado en la vertiente Norte del Sistema Central. Dentro del modelo de vivienda serrana, el tipo de casa que caracteriza el tejido urbano, por encontrarse en una zona de transición entre la vertiente Norte del Sistema Central y la llanura de la cuenca sedimentaria del Duero (La Moraña), es el de construcciones que orientan y abren la edificación principal, la vivienda, hacia la vía pública, localizándose los corrales en posición trasera. Este tipo de edificación es la propia de las áreas cerealistas de la cuenca sedimentaria del Duero, si bien el material constructivo es la mampostería de granito (en la llanura el material predominante, ante la ausencia de piedra, es el adobe y el ladrillo cocido).

Son características las grandes puertas carreteras, cubiertas por tejadillos a doble agua, que dan acceso a los corrales traseros.

Algunas de sus casas presentan un portalillo de entrada cubierto y formado por muretes laterales sobre los que se proyecta el faldón del tejado. Junto a la puerta, un “poyo”, generalmente de una sola pieza de granito para sentarse y descansar. El suelo suele estar enlosado. Se configura así un espacio exterior abrigado que protege la entrada del viento, el frío y la lluvia, creando un ambiente donde se puede tomar el sol en invierno y el fresco en las noches de verano.

Destacar las jaculatorias insculpidas en las jambas o dinteles de acceso a algunas de las viviendas.

Bibliografía.

  • Benito Martín, F. (1998): Arquitectura tradicional de Castilla y León, V. I y II, Salamanca.
    González-Hotaria, G. et alli (1985): El arte popular en Ávila, Ávila.
    Madoz, P. (1845-1850): Diccionario geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones de ultramar. Ávila. Madrid.
    Navarro Balba, J.A (2004): Arquitectura popular en la provincia de Ávila, Institución Gran Duque de Alba

Elementos de interés

Iglesia de la Transfiguración de Nuestro Señor

Construida en la primera mitad del S.XVI en gótico tardío, la cabecera, litúrgicamente orientada y edificada en sillería de granito, es pentagonal, con bóveda estrellada y contrafuertes en las esquinas… leer más

Necrópolis excavada en la roca

Dos núcleos de sepulcros excavados en la roca que, conocidos como Lancha de la Lana y Lancha del Trigo, agrupan más de 30 estructuras … leer más

La Casa Consistorial preside la plaza mayor de la localidad desde el ala oriental.

Aunque el edificio ha sido muy reformado, conserva la estructura original: la fachada del edificio queda protegida bajo una galería porticada sostenida por cuatro columnas de granito, con capiteles del S.XVI. El acceso al edificio queda enmarcado por jambas de gran calidad, con un dintel que contiene un elemento heráldico en posición central. La sillería conserva pintura al fresco, restos de una escena pictórica que presidiría la fachada.

Fuente en calle Vallejuelo

Fuente para el abastecimiento de agua doméstico, con pozo enmarcado dentro de una bóveda de cañón ejecutada en sillarejos de gramito. Por el frente abierto, se dispone un parapeto, en sillarejo, en el que se talla un vano en arco de medio punto para poder acceder hasta el agua; el umbral del vano presenta un importante desgaste, producto de la fricción de la soga que permitiría la subida de cubos de agua en las estaciones en las que el nivel de agua estaría más bajo.

Se abre la fuente a un espacio rectangular que, delimitado por un paramento de mampostería, queda por debajo de la cota de calle, descendiéndose por una escalinata. Ante la bóveda, una suerte de poyo que sirvió para disponer los cántaros en los que las mozas transportarían el agua.

La superficie queda enlosada, evitándose el embarramiento. Por el centro, se dispone una atarjea que evacua el agua sobrante de la fuente fuera del recinto.

Fuente calle Aliende

Fuente de similares características a la de calle vallejuelo, si bien carece del recinto que, bajo la cota de calle, engloba la fuente.

Ubicación: calle Frontón, abriendo su fachada a una plaza existente al N de la iglesia parroquial.

Elegante edificio de planta rectangular de una única planta en alzado, y dividido en dos partes geométricas, cada una con un acceso flanqueado por sendas ventanas. Se caracteriza por su fachada, ejecutada en muy buena sillería de granito que remata en una cornisa moldurada también en granito, y con vanos enmarcados en dinteles, jambas y umbrales en elementos de sillería en una única pieza.

Fueron las escuelas de enseñanza primaria.

Una placa fundacional en pizarra constata, en una cuidada grafía, la fecha de construcción y el mecenas: “Hizo esta obra a honra y gloria de Dios. Don José= PH Gutiérrez= hijo de esta villa y vecino de Cádiz. Año 1756”.

Ubicación: calle Fuente, junto a la fuente monumental con abrevaderos. Los lavaderos, actualmente ocultos por procesos de sedimentación, también se localizan en este espacio.

El oficio de herrero y herrador, unido en la misma persona, era crucial dentro del ámbito rural, en el que la base de la economía era la agricultura y ganadería. El herrero producía herramientas y útiles, y el herrador fabricaba las herraduras. La relevancia de estas actividades hizo que los ayuntamientos poseyeran una fragua y un potro de herrar, que cedían gratuitamente al artesano para que prestase el servicio.

Como otros muchos pueblos de la comarca, Vadillo de la Sierra contaba con su propia fragua para llevar a cabo los trabajos propios relacionados con los aperos de labranza y el herraje de las bestias, actividad esta última que se llevaba a cabo en el potro de herrar que se emplaza junto a la fragua.

Como en la mayoría de localidades, además de encontrarse fragua y potro próximos entre sí, se emplazan a las afueras del caserío (para evitar molestias a los vecinos), y en las proximidades de un curso fluvial, en este caso un regato (además de la fuente), de donde obtener el agua necesaria en el proceso productivo y a donde poder evacuar los residuos generados.

La fragua es un edificio exento, de planta rectangular y orientada al mediodía. La fábrica es en mampostería concertada de granito asentada con ripios, reforzando las esquinas con sillarejos dispuestos a soga; la puerta de acceso se enmarca en jambas y dinteles a manera de sillarejos. Posterior es la abertura de una ventana.

El edificio no tiene subdivisiones internas y es de planta única, con la techumbre lograda mediante rollos de madera perpendiculares a la viga maestra que asienta sobre pendolones. Los espacios entre los rollos se rellenan con piorno, sobre el que se coloca mortero de barro para asentar las tejas curvas. El tejado es a doble agua, con el caballete paralelo a la fachada, en el que sobresale una pequeña chimenea troncopiramidal.

En su interior se conserva la pira o fragua propiamente dicho, desde donde se levanta la chimenea. El fuego era avivado por el fuelle. El yunque o bigornia, colocado sobre un grueso tronco de madera, ocupa una posición central, y las pilas para enfriar los hierros –labradas en una sola pieza de granito- se apoyan en los paramentos.

El potro de herrar, de planta cuadrangular, se conforma a partir de 4 bloques monolíticos de granito de casi 2 m de altura, muy toscamente desbastados, observándose incluso las huellas de las cuñas de cantera. Conserva las dos vigas transversales de madera: la que sujetaría las correas de cuero o cinchos y la opuesta o rodillo, que permitiría elevar la res. También permanece el yugo, donde quedaría sujeta la cabeza del animal. En el suelo, junto a los monolitos delanteros, se encastran 2 bloques de granito, con entalle en la cabecera, donde el animal pondría las patas; se han perdido los pivotes traseros.

Para afianzar la estructura, se cosió la parte superior mediante láminas de hierros. También se reforzó disponiendo sendos puntales de madera en los monolitos traseros.

Ubicación: calle Fuente

En sociedades cuya base económica era la ganadería, el disponer de infraestructuras públicas para que el ganado abrevase era fundamental, sobre todo en los meses de estío. La fuente, como otras de la localidad, también sirvió para el abastecimiento doméstico de agua, transportado en cántaros por las mozas.

Por hallarse en una suave pendiente, un paramento de tosca mampostería sirve de muro de contención; en el centro, y causando un fuerte contraste, se eleva un parapeto que, en rectángulo invertido, está ejecutado en perfecta sillería, sobresaliendo notablemente sobre el paramento de mampostería. Remata en una cornisa moldurada, y, sobre ella, adornos dieciochescos con bolas que flanquean una cruz sobre peana, con inscripción fundacional, 1784.

Dos caños alimentan los dos pilones rectangulares –abrevaderos- que, dispuestos perpendicularmente, el primero se adosa al parapeto de sillería. Están ejecutados en grandes sillarejos a manera de losas, compartiendo medianería, en cuya cabecera se abre una entalladura que permite el paso del primer a segundo pilón. El contorno, para evitar el embarramiento, queda enlosado.

Tipológicamente responde al mismo tipo que la que encontramos a las afueras de la localidad de Poveda, precisamente en la vereda -vía pecuaria- que comunica ambas localidades, hecho que debe ser tenido en cuenta sin duda.

Pontón sobre el arroyo de Valdepinar

En el camino a Villanueva del Campillo.

El pontón vadea el cauce del arroyo de Valdepinar, gregario del río Margañán.

Ejecutado a base de grandes lanchas de granito, groseramente desbastadas, que dan a la estructura un aspecto tosco. Dispone de tres ojos adintelados sin tajamares; el central o principal, con un adintelamiento horizontal, supone un desarrollo de vano de mayor longitud que los laterales (coincidiendo con el mayor caudal de agua). Los ojos laterales o secundarios quedan cubiertos con lajas dispuestas de manera inclinada para salvar el desnivel entre la superficie y la calzada del ojo central. Esta disposición de los adintelamientos de los ojos, creciente hacia el centro de la estructura, genera un perfil a dos vertientes con el característico “lomo de asno”.

Paralelas a la corriente, se disponen tres lajas de granito en cada uno de los ojos. Los paramentos que individualizan los ojos están facturados en mampostería de granito en seco, bien desbastada, dispuesta en hiladas.

Puentes en camino de Cabezas

Dos puentes, de muy similar arquitectura, se disponen en el camino de Cabezas. El conocido como “El Pontón” salva el río Margañán, y “Puente Nueva” el arroyo Regato de los Guijos.

Están construidos en bóveda de cañón con dovelas de granito sin argamasa en las junturas. A diferencia de la bóveda, construida en sillarejo, el resto de la fábrica es en mampostería, excepto el pretil que protege la calzada, en una mampostería muy bien desbastada.

Ambos puentes pueden encuadrarse en el S.XVI, coincidiendo con la reforma de la red de caminos impulsada por los Reyes Católicos.

Ubicación: calle Vallejuelo

Arco apuntado ejecutado en sillería de granito que sirve de acceso a una vivienda con la fachada orientada a la vía pública.

Sin datos históricos que lo avalen, la tradición atribuye a este edificio la función de sinagoga de la comunidad hebrea que habitaba la localidad hasta el Decreto de Expulsión de 1492.

Tipológicamente se enmarca en los SS.XIV-X.

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar