villanueva-del-campillo Villanueva del Campillo

Villanueva del Campillo

Datos generales

Altitud: 1449 m
Superficie: 45,99 km²

Arquitectura tradicional

Morfología urbana de Villanueva del Campillo

Emplazado en la Sierra de Ávila a 1454 m de altitud, en la falda de la ladera de la Sierra de Villanueva, es uno de los pueblos más altos y fríos de la provincia de Ávila, junto a los de Gredos. Ocupa la cuenca alta del río Gamo, curso fluvial que le delimita por el saliente.

Morfológicamente, el tejido urbano tiene una disposición ramificada, vertebrándose en torno a dos vía principales (proyección en calles de los caminos de Vadillo de la Sierra y del Puerto de Villatoro) que embocan en un amplio espacio que, aunque irregular, puede ser reconocido como plaza, presidida por la Casa Consistorial y con dos esculturas zoomorfas vettonas en el centro. La proyección hacia el N de la calle conduce hasta la majestuosa iglesia.

El caserío se conformó por la yuxtaposición de pequeñas e irregulares manzanas, creándose calles estrechas y sinuosas, que afluyen a otras que podrían considerarse principales, y que convergen en la plaza principal.

A mediados del S.XIX, Pascual Madoz, define Villanueva del Campillo como un pueblo con Ayuntamiento propio. Estaba constituido por 90 casas inferiores, la de ayuntamiento, escuela de primeras letras común a ambos sexos y una iglesia parroquial (La Natividad de Nuestra Señora); en las afueras se encuentra el cementerio saludablemente situado, y una fuente de buenas aguas. 3 molinos harineros.

Tipología de viviendas de Villanueva del Campillo

Se incluye Villanueva del Campillo dentro de los núcleos de baja densidad y edificación con corral delantero del piedemonte septentrional del Sistema Central, concretamente el desarrollado en la vertiente Norte del Sistema Central. Dentro del modelo de vivienda serrana, el tipo de casa que caracteriza el tejido urbano, por encontrarse en una zona de transición entre la vertiente Norte del Sistema Central y la llanura de la cuenca sedimentaria del Duero (La Moraña), es el de construcciones que orientan y abren la edificación principal, la vivienda, hacia la vía pública, localizándose los corrales en posición trasera. Este tipo de edificación es la propia de las áreas cerealistas de la cuenca sedimentaria del Duero, si bien el material constructivo es la mampostería de granito (en la llanura el material predominante, ante la ausencia de piedra, es el adobe y el ladrillo cocido).

También son características algunas puertas carreteras, cubiertas por tejadillos a doble agua, que dan acceso a los corrales delanteros, con la vivienda al fondo, oculta a la vía pública, si bien el porcentaje es bajo.

Bibliografía.

  • Benito Martín, F. (1998): Arquitectura tradicional de Castilla y León, V. I y II, Salamanca.
  • González-Hotaria, G. et alli (1985): El arte popular en Ávila, Ávila.
  • Madoz, P. (1845-1850): Diccionario geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones de ultramar. Ávila. Madrid.
  • Navarro Balba, J.A (2004): Arquitectura popular en la provincia de Ávila, Institución Gran Duque de Alba

Elementos de interés

Iglesia de la Natividad de Ntra. Señora

Templo de cabecera única orientada, una única nave, puerta al mediodía y torre a los pies. Toda ella hecha de sillería bien aparejada… leer más

Procedencia: campo del Toro, también conocido como Campo de la Tejera Vieja (Villanueva del Campillo) … leer más

Necrópolis de Villanueva del Campillo

Los sepulcros están excavados en los afloramientos graníticos, tanto en lanchares a ras de suelo, como sobre berrocales a manera de bolos, en los que … leer más

En muy desigual estado de conservación (siempre en un avanzado estado de ruina) y jalonando el curso del río Gamo, se disponen 8 molinos harineros. Pascual Madoz, a mediados del S.XIX , únicamente se refiere a 3.

7  molían seis meses al año y el de la Lanchuela, al no disponer de presa, sólo lo hacía durante 3 meses, los meses que el río llevaba el suficiente caudal.

Un molino era propiedad del arcediano de Arévalo, que anteriormente había pertenecido a la fábrica de la Iglesia de la villa. Otros de ricos ganaderos campillenses, y el resto pertenecían a vecinos de Vadillo, Poveda y Flores de Ávila.

Dámaso Barranco apunta que los molineros debían pagar a la cilla la cuarta parte de las maquillas, obligación que algunos molineros trataron de eludir; en 1769 los cilleros los llevaron ante tribunal, siendo condenados al pago.

Los molinos tradicionales para el cobro utilizaban el sistema de maquila: el dueño del molino se quedaba con un porcentaje de la harina obtenida en la molienda.

Están ejecutados en mampostería de granito, conservándose, en diferente estado de conservación (siempre ruina muy avanzada), el sistema de captación que conduce el agua del río hasta las caceras, ejecutadas en sillarejos. De las caceras el agua se emboca al cubo troncocónico que, ejecutado en sillería de granito, permite que el agua tome la suficiente fuerza como para mover el rodezno.

Los molinos constaban de dos plantas: la baja o hidráulica, donde el agua movía la rueda horizontal o rodezno, retornando al río a través del socaz; y sala de piedras, en la que tenía lugar la molienda. Algunos de estos elementos quedan visibles en alguno de los molinos.

El molino de rodezno fue el tipo más utilizado en los ríos abulenses. El agua era captada en el río, en una presa o azud, y se encauzaba hasta el cubo mediante un sistema de canalización o de caz. El cubo haría aumentar el desnivel, y con ello la fuerza de caída del agua sobre el rodezno motriz.

El movimiento del rodezno es transmitido a la sala de molienda por el palahierro. El cereal se echaba en una tolva de madera que dirigía el grano sobre las piedras de moler: la solera o de base, de mayor tamaño y fija al suelo, y la muela, que giraba sobre la anterior impulsada por el palahierro, moliendo el grano.

La harina caía sobre unos esterones colocados en torno a las muelas. Tras ser retirada se cribada, eliminando los restos de cortezas y vainas. Por último, se almacenaba en costales (sacos).

Bibliografía

  • Dámaso Barranco Moreno (1993): En busca de las raíces de Villanueva del Campillo.

Ubicación: plaza de la Iglesia

Edificio de una única planta, construido en mampostería de granito encintada con mortero de cal y con refuerzos, en las aristas, de sillarejo a soga; lajas de granito, dispuestas horizontalmente, hacen las veces de cornisa bajo el alero del tejado.

Destaca el edificio por el acceso, enmarcado en jambas y dintel en muy buena sillería. Sobre las jambas, se disponen dos impostas que sobresalen respecto a las jambas, y sobre las que carga el dintel. En las aristas de las jambas se han esculpido series del típico perlado abulense del tardogótico (Gótico Isabelino) y que permite datar, al menos la portada, a finales del S.XV-principios del S.XVI.

La cilla era el almacén donde se recogían los diezmos y las tazmías. El diezmo era el impuesto del 10% que se pagaba al rey, a la iglesia o al señor feudal (una décima parte de los frutos o cosechas); la Tazmía eran las porciones de grano que se entregaban para los diezmos y el reparto de ellos entre sus beneficiarios.

Ubicación: calle carretas.

El oficio de herrero y herrador, unido en la misma persona, era crucial dentro del ámbito rural, en el que la base de la economía era la agricultura y ganadería. El herrero producía herramientas y útiles, y el herrador fabricaba las herraduras. La relevancia de estas actividades hizo que los ayuntamientos poseyeran una fragua y un potro de herrar, que cedían gratuitamente al artesano para que prestase el servicio.

Como otros muchos pueblos de la comarca, Villanueva del Campillo contaba con su propia fragua para llevar a cabo los trabajos propios relacionados con los aperos de labranza y el herraje de las bestias, actividad esta última que se llevaba a cabo en el potro de herrar que se emplaza junto a la fragua.

Como en la mayoría de localidades, además de encontrarse fragua y potro próximos entre sí, se emplazan a las afueras del caserío (para evitar molestias a los vecinos), y en las proximidades de un curso fluvial, en este caso una fuente, de donde obtener el agua necesaria en el proceso productivo.

Fragua

La fragua, actualmente arruinada, era un edificio exento, de planta rectangular, con el acceso abierto en el hastial meridional. La fábrica era en mampostería concertada de granito asentada con ripios, reforzando las esquinas con mampuestos de mayor tamaño, y mejor desbastados, dispuestos a soga; la puerta de acceso, según se aprecia en fotografías previas a la ruina, se enmarcaba en jambas y dintel a manera de sillarejos.

Potro de herrar

El potro de herrar, de planta cuadrangular, se conforma a partir de 4 bloques monolíticos de granito de casi 2 m de altura, muy toscamente desbastados, observándose incluso las huellas de las cuñas de cantera. Conserva las dos vigas transversales de madera: la que sujetaría las correas de cuero o cinchos y la opuesta o rodillo, que permitiría elevar la res. También permanece el yugo, donde quedaría sujeta la cabeza del animal. En el suelo, junto a los monolitos delanteros, se encastran 2 poyetes de madera (en la inmensa mayoría de localidades son de granito), donde se colocarían las patas del animal; se han perdido los pivotes traseros.

Para afianzar la estructura, se cosió la parte superior mediante láminas de hierros. También se reforzó disponiendo sendos puntales de madera en los monolitos traseros.

Hospital de Villanueva del Campillo

Ubicación: calle Hospital

Fue fundado en 1556 por el hijo de un notario. El cura y el mayordomo de la iglesia eran quienes lo dirigían conjuntamente.

Transformado en vivienda, es un edifico de dos plantas , ejecutado en mampostería de gramito asentada con ripios (actualmente oculta por un enfoscado de cemento), con las aristas reforzadas en sillería dispuesta a soga y jambas, dinteles y umbrales en piezas de sillería.

La fachada, abierta al mediodía, tiene una distribución geométrica, cuyo eje central lo conforman una monumental entrada que se coincide en la planta superior con una balconada; a ambos lados se disponen sendas ventanas en ambas plantas.

La monumentalidad al acceso lo da un gran dintel que, en bajorrelieve, contiene las llaves cruzadas (símbolo de San Pedro) ocupando el extremo occidental, y una calavera sobre fémures cruzados (símbolo de la Muerte) en el extremo opuesto; ocupando una posición central, una cruz y el criptograma de Jesucristo (IHS). Debajo de los bajorrelieves una inscripción que hace referencia al Santísimo Redentor.

Picota de Villanueva del Campillo

Representa la jurisdicción para juzgar y condenar a muerte, sirviendo, para castigar y pagar las penas menores de los delincuentes comunes, que, tras ser azotados, eran expuestos a pública vergüenza. La pena de exhibición en la picota aparece ya legislada en el siglo XIII, en el libro de Las Partidas de Alfonso X, considerándose la última de las penas leves a los delincuentes para su deshonra y castigo.

Los ajusticiamientos y escarnios públicos fueron suspendidos por decreto de las Cortes de Cádiz en 1812, lo que conllevó la desmantelación y demolición de la gran mayoría de las picotas de ajusticiamiento y rollos de justicia. Sería el caso de Villanueva del Campillo. No obstante, y debido a que las leyes de las Cortes de Cádiz fueron, en su mayor parte, derogadas por Fernando VII, este decreto se dejó de aplicar, volviéndose, incluso, a construir alguno.

Picotas y rollos de justicia, sin apenas diferencias físicas (las diferencias derivan de la categoría del lugar en que se levantan), son columnas de piedra, más o menos ornamentadas, logradas a partir de la superposición de piezas de sillería en seco y que remata en un pináculo. Una moldura, previa al pináculo que corona, albergaría los escudos con las armas de quien ejercía la jurisdicción en el villazgo. La base estaba conformada por una estructura circular, en niveles decrecientes. De la parte superior pueden sobresalir unos apéndices que, a manera de percha, hubo de servir para la exposición de los muertos por ajusticiamiento.

Se ubicó en la plaza y fue obra del maestro cantero Juan de Aresti. Tras su desmantelamiento, en 1812, las piezas que lo componían se destinarían a su reutilización en otras construcciones. Algunos estudiosos locales consideran que una suerte de pináculo sobre una peana que se conserva en la plaza de La Iglesia, pudiera haber formado parte de la picota de Villanueva del Campillo.

Para vadear el río Gamo, por el camino de Vadillo, se construyó un soberbio puente en 1551, coincidiendo con el esplendor de la Corona de Castilla y la necesidad de mejorar las infraestructuras viarias para facilitar el tránsito de la trashumancia merina y de las mercancías hacia Sevilla y, de allí, al nuevo continente. La obra se llevó a cabo por los maestros canteros Juan e Iquiralde, que son los mismos que un año después construyeron la sacristía de la iglesia parroquial.

Consta de un solo ojo, construido en bóveda de cañón con dovelas, en perfecta sillería, de granito sin argamasa en las junturas. El resto de la fábrica es en sillería y el pretil, que protege la calzada, en sillarejo.

Cárcel de Villanueva del Campillo

La cárcel se ubicaba donde hoy se erige un edificio ejecutado a la manera tradicional, en pequeña mampostería de granito asentada con ripios. Sin embargo, presenta algunas peculiaridades, como lo es la sillería de calidad que emplea para enmarcar la puerta de acceso abierta en el hastial occidental y en la ventana que sobre ella se abre; esta misma sillería, dispuesta a soga, refuerza las aristas. En uno de estos sillares se insculpió un símbolo de origen templario.

Ubicación: calle carretas

En sociedades cuya base económica era la ganadería, el disponer de infraestructuras públicas para que el ganado abrevase era fundamental, sobre todo en los meses de estío. La fuente, como otras de la localidad, también sirvió para el abastecimiento doméstico de agua, transportado en cántaros por las mozas.

La fuente respondería al modelo de pozo enmarcado dentro de una bóveda de cañón ejecutada en sillarejos de gramito sin argamasa en las junturas, con el frente abierto en arco de medio punto, por donde se extraería el agua con cubos. Queda encajada en una estructura rectangular con cubierta a doble vertiente, envoltorio que dataría de época posterior.

Este tipo de fuente puede datarse en el S.XVI.

El agua sobrante desborda por un entalle que se comunica con una atarjea (tallada en lanchas de granito) que encauza el agua, unos 3 m, hasta el abrevadero, o pilón rectangular ejecutado en grandes sillarejos a manera de losas.

Junto al edificio de los antiguos lavaderos hay otra fuente/pozo, envuelta en una estructura actual, que alimenta dos pequeños abrevaderos ejecutados con losas de granito talladas a manera de sillarejos.

Ayuntamiento de Villanueva del Campillo

Ubicación: plaza de la Constitución.

Aunque el edificio ha sido muy reformado, conserva parte de la estructura original, destacando la fachada del edificio que, ejecutada en sillería, queda protegida bajo una galería porticada sostenida por cuatro esbeltas columnas de granito, con capiteles del S.XVI. El acceso al edificio queda enmarcado por jambas y dintel de calidad.

Ubicación: junto al puente del camino de Vadillo.

http://descubriendovillanuevadelcampillo.blogspot.com.es/p/la-pila-bautism.html

“Pila rectangular para la inmersión del cuerpo y del pecado, que tiene en la cabecera dos profundas cazoletas que simbolizan la mente y el espíritu; en su frontal hay grabado un Baphomet, por lo que podría ser de la época de la Orden Temple.
Sobre las tres cavidades de la pila, para el templario en número tres representaba un elenco simbólico:

  • Tres eran los votos que realizaban.
  • Tres los colores de sus hábitos.
  • Tres los pasos para entrar en sus iglesias.
  • Tres los besos crísticos.
  • No les está permitido huir si les atacaban tres enemigos.
  • No podían poseer más de tres caballos cada uno.
  • No podían comer carne más de tres veces por semana.

Baphomet

Una supuesta divinidad representada por una imagen pseudohumana de un macho cabrío, que contiene dentro de sí elementos heterodoxos asociados al cristianismo de la época medieval. Se le adoraba para pedir riqueza, poder o invulnerabilidad.
Su nombre apareció por primera vez cuando los templarios fueron enjuiciados por herejes. Durante el proceso muchos de los caballeros fueron sometidos a tortura, y confesaron numerosos actos heréticos. Entre ellos se incluyó la adoración a un ídolo de este nombre.
No se sabe realmente a que se debe su nombre, algunas de las teorías son estas:

-Bap-Homet: Unión de las tres primeras letras de San Juan Bautista (Baptiste) y de las cinco últimas de Mahoma (Mahomet), en un intento de mostrar sincretismo entre el cristianismo y el islamismo, o bien como indicación de la intrusión de las creencias musulmanas en interior del Temple.
-Baphé-meteous: una composición griega que vendría a significar “el bautismo de la sabiduría”.
-Mahomet: Deformación oral de esta palabra que significa un ídolo de origen musulmán al que adoraban los templarios, sin tener en cuenta que los musulmanes no toleran la idolatría; o como deformación de la palabra bohomerid, que significa mezquita.

Los inquisidores del Rey de Francia (Felipe el Hermoso), se basaron en el Baphomet para acusar a los templarios de herejía. Además, se les acusaba de otros cargos como renegar a Jesús, escupir sobre la cruz de Cristo y practicar homosexualidad. El rey de Francia dio por buenas todas las acusaciones para acabar con la Orden de los Templarios y hacerse con todos sus bienes.”

Santa María de Villanueva

Podría haberse emplazado en el solar hoy ocupado por un inmueble conocido como La Casona, a espaldas de la iglesia. De este templo restaría una portada reutilizada en la referida Casona: acceso enmarcado en jambas y dintel de excelente sillería, con las aristas interiores recorridas por una línea del típico perlado del tardogótico abulense, que daría una cronología, al menos para esta monumental puerta, de finales del S.XV-principios del S.XVI.

En el centro del dintel se insculpió un símbolo templario, el mismo que se conserva en un sillar reutilizado en el inmueble en el que se supone estuvo la cárcel.

Ermita de la Virgen de las Angustias

También desaparecida hubo de emplazarse en las praderas próximas a la fragua, paraje conocido como Herrenes de la Ermita.

Ermita de San Antonio

Emplazada en el barrio del mismo nombre; en la actualidad convertida en vivienda.

La fachada, abierta al mediodía, está ejecutada en sillería de granito, presidida por una puerta en arco de medio punto, con jambas y gran dovelaje en excelente sillería, y dos impostas con el típico perlado propio del tardogótico abulense o Gótico Isabelino; flanqueando la puerta, dos pequeñas ventanas.

Sobre la sillería, ocupando el frontón del hastial, ya cuando el lugar se transforma en vivienda, se empleó mampostería pequeña asentada con ripios, contrastando enormemente con la fábrica de sillería.

En base a las impostas debería datarse a finales del S.XV-principios del S.XVI; fue clausurada en 1779.

Ermitas de San Marcos y San Sebastián

Su ubicación se desconoce. En 1747, en una visita episcopal, se recomendó que se retiraran de ellas sus Santos e imágenes por el lamentable estado en el que se encontraban las fábricas de los edificios. Los obispos que las visitaban en la segunda mitad de siglo se quejaban del mal estado y hacían llamamientos de su reparación, cosa que no debió efectuarse.

Ermita de La Madre de Dios

De nave única y ejecutada en mampostería de granito, con refuerzos de sillarejo en las aristas, es un edificio muy sencillo, litúrgicamente orientado. Se accede por una puerta adintelada a los pies. Con posterioridad se la anexionó el cementerio.

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar